El Sant Hospital de La Seu d'Urgell (Alt Urgell) atraviesa otra vez momentos difíciles, algo que no es nuevo desde que en 1992 amplió y modernizó sus instalaciones con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona. La situación es ahora especialmente crítica porque los responsables médicos de los servicios de Urgencias y de Cirugía han dimitido a causa de la mala gestión del centro y de la falta de personal.
El personal sanitario ha denunciado que la desorganización existente desde hace aproximadamente un año y medio está repercutiendo de forma negativa en el servicio que se presta a los usuarios. El hospital, que ha tenido seis directores médicos en los últimos cinco años, está gestionado por un patronato en el que participan el obispado y el Ayuntamiento urgelense, y desde hace 25 años la actividad hospitalaria está concertada con el Servicio Catalán de la Salud.
La situación más inquietante se produjo el pasado miércoles, cuando no se pudo atender una urgencia de pediatría porque no había ningún especialista de guardia en el hospital.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de septiembre de 2008