En los medios de comunicación hemos podido comprobar la nueva medida que se va a adoptar en materia de extranjería, es la conocida como el retorno voluntario, de la cual se podrán beneficiar 100.000 inmigrantes.
Esta medida no deja de ser una solución urgente e ineficaz para bajar las altas tasas de paro que estamos alcanzando, el problema de la inmigración no son los regularizados que residen en España y aún menos los que intentan acceder a nuestro país en cayucos, que son cifras mínimas, sino los que acceden con un visado de turismo y no regresan a su país y que con el paso del tiempo adquieren la residencia por cualquiera de las formas existentes, como por ejemplo por arraigo, por lo cual sólo nos cabe una reflexión: de qué sirve regularizarlos si después se les invita condicionadamente a abandonar el país.
Como novedad destacar que el Tribunal Supremo confirmó en abril de 2007 varios fallos del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, los cuales establecían que la Administración no puede expulsar a los inmigrantes por su situación irregular, ya que éstos pueden ser sancionados con pena de multa o con la expulsión, la conclusión vendría a ser que para que la Administración expulse a un individuo debe detallar en el expediente sancionador las razones complementarias de esa estancia irregular.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de septiembre de 2008