Severiano Ballesteros permanecía ayer, consciente y ya extubado, en la UCI del Hospital de La Paz, en Madrid, donde el martes se sometió a una operación quirúrgica de 12 horas en la que tres neurocirujanos, los doctores Isla, Pérez Álvarez y Carceller, procedieron a la extirpación incompleta del tumor cerebral que le afecta.
Aunque no se conocen todavía los resultados de la biopsia a que se someterán los tejidos extraídos, ni por lo tanto la filiación ni el carácter, maligno o benigno, del tumor, rápidamente se procederá a un tratamiento de radioterapia y quimioterapia para frenar el crecimiento de los tejidos tumorales que no han podido ser extirpados.
Ballesteros, de 51 años, permanecerá unos días en la UCI del hospital madrileño, convertida en una romería de personal de La Paz, atraídos por la curiosidad de observar a uno de los mejores deportistas españoles de la historia, lo que ha motivado que se establezcan restricciones de acceso a la zona.
El golfista de Pedreña fue ingresado el 6 de octubre tras sufrir un desvanecimiento y una semana después comunicó que sufría un tumor cerebral. "Ahora quiero ser el mejor afrontando el partido más difícil de mi vida", afirmó entonces.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de octubre de 2008