Rodríguez abrió el marcador con un gol que anunció problemas para el Espanyol. No fue así porque Valdo presentó batalla con dos acciones desde la izquierda. En la primera colgó un centro para que Callejón cabeceara. En la segunda fue el propio Valdo el que se aprovechó de un error de Rubén para marcar. El Celta corrigió sus errores gracias a la insistencia de Trashorras, que dirigió a su equipo y metió el empate.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de octubre de 2008