Reducción de la partida de personal de la Xunta para equipararla a la del ejercicio anterior, 41 millones. Recortes en la Administración paralela, 22 millones. Rebaja en la partida de bienes corrientes y servicios, 22 millones (desglosados en suministros, 19,5 millones, y alquileres, 2,5 millones). Ajustes en el capítulo de atención protocolaria, representación, publicidad, propaganda, reuniones y conferencias, seis millones de euros. Y así hasta cuantificar el ahorro en los gastos de electricidad y telefonía, cifrado en otros seis millones.
El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, desgranó ayer su plan de austeridad para que la Xunta ahorre 120 millones de euros "en gastos superfluos" y los reoriente hacia "políticas anticrisis" en las áreas de vivienda, formación profesional e inversiones.
El presidente del PP gallego admitió que, aunque no existen "recetas mágicas" contra la actual situación económica, la Administración sí puede acometer políticas de ahorro "prudentes, posibles y racionales" sin "caer en la demagogia" ni tocar el gasto social. "Se trata de que la inversión supere el gasto corriente", explicó Feijóo. "Las familias reducen sus gastos mientras el Gobierno incrementa los suyos", acusó el dirigente popular, quien ayer volvió a reclamar a la Xunta las facturas de la reforma del área de Presidencia (donde trabajan 50 personas) a la que el PP le sigue llamando "el despacho de Touriño".
También recuperó el discurso del Audi presidencial "de medio millón de euros", si bien evitó juzgar la compra de un vehículo similar, 30.000 euros más caro que el que adquirió la Xunta, por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón. "Seguro que allí sabrán discutirlo", se limitó a responder Feijóo.
"Fariseos" en la Xunta
El dirigente popular cargó contra la política de subvenciones de Medio Ambiente, duramente criticada por los colectivos ecologistas, que acusan a Manuel Vázquez de beneficiar a una organización que recibió más de la mitad de las ayudas. "Actúan como los fariseos hace 2.000 años. Crean instituciones después de comprarlas con 600.000 euros", dijó Feijóo. "Se están utilizando fondos públicos para fines partidistas en los departamentos de Traballo y Medio Ambiente". También ironizó sobre la Lei de Transparencia que, en su opinión, se ha quedado en una "ley de apariencia".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2008