La entrada del grupo de El Corte Inglés en el accionariado de Finsa, fruto de un acuerdo por el cual la maderera pasa a tener el control de una de las empresas que compartían al 50% y un posterior canje de acciones, permitirá al conglomerado de empresas que preside Isidoro Álvarez tener representación en el consejo de administración de la multinacional maderera con sede en Santiago.
Esas son las previsiones de la dirección de Móstoles Industrial (Moinsa), la empresa que ha firmado el preacuerdo para el trasvase de participaciones entre ambos grupos, por el que Finsa obtiene el total del accionariado de Utisa, la firma que compartían. También está por decidir la participación que cederán los actuales propietarios de la maderera, pendiente de la valoración de activos.
Por parte del grupo de El Corte Inglés las conversaciones las están llevando a cabo el propio Isidoro Álvarez, presidente a su vez de Móstoles Industrial, y uno de sus directivos, Francisco Nieto, además consejero de Utisa. Así lo aseguran fuentes de la compañía dedicada a la fabricación de mobiliario ubicada en Madrid. También dan por hecho que la operación se materializará en breve, sobre todo tras la aprobación por parte de la Comisión Nacional de la Competencia de la integración del 100% de Utisa en Finsa. De cerrarse el acuerdo, el grupo de Isidoro Álvarez pasaría a ser el único accionista de la maderera al margen de la familia García Baliña.
Futuros acuerdos
Finsa, que subraya los vínculos que desde el año 2000 mantiene con Móstoles Industrial a través de Utisa, no descarta profundizar en nuevas líneas de actuación. "Si no fueran buenas las relaciones no hubiéramos avanzado en nuestros acuerdos", señalan fuentes de Finsa.
Moinsa, dedicada a la fabricación de muebles de cocina en serie bajo marcas como Forlady, entre otras, cuenta como principal accionista a la Fundación Ramón Areces, con algo más del 20% de su capital. El resto está en manos del propio Isidoro Álvarez de forma directa, así como de diversos miembros de la familia. Los empleados y el equipo directivo de Moinsa también son accionistas, con participaciones menores.
El grupo maderero prevé cerrar el año con unas ventas superiores a los 1.500 millones de euros, a los que Utisa, con cuatro plantas repartidas por Levante, aportará unos 254 millones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2008