Unidades especiales de la policía de Serbia emprendieron ayer sin éxito una operación de búsqueda del presunto criminal de guerra prófugo Ratko Mladic en la zona de Valjevo, a unos 90 kilómetros al suroeste de Belgrado.
La operación pretendía localizar y capturar a Mladic y también a Goran Hadzic, un ex líder de los serbios de Croacia. Ambos son los únicos dos acusados que aún se esconden de la justicia internacional.
Unos 50 agentes llegaron a las diez de la mañana al pueblo y registraron las instalaciones de la fábrica de ventanas Vujic, en las afueras de Valjevo. Varios policías registraron también las casas de los hermanos Vidoje y Vlajko Vujic, situadas en las inmediaciones de la planta que ostenta el nombre de esa familia. El registro fue minucioso. "Desde el suelo hasta el techo, miraron todos los papeles, incluidas las fotografías familiares", indicó un pariente.
En Serbia existía la creencia de que los hermanos Vujic mantenían relaciones con la cúpula política y militar serbobosnia, entre ellos Mladic, y que también los visitaba con frecuencia Luka Karadzic, el hermano del acusado ex presidente de los serbios de Bosnia, Radovan Karadzic, arrestado en julio pasado cerca de Belgrado.
Mladic está inculpado por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) de genocidio en relación con la matanza de Srebrenica y de otros crímenes cometidos durante la guerra bosnia (1992-1995). Su captura y extradición es la condición clave para que Serbia pueda proseguir sin obstáculo su acercamiento a la Unión Europea, tras la firma del acuerdo de asociación en abril pasado.
En Belgrado se espera para los próximos días 17 y 18 la visita del fiscal jefe del TPIY, Serge Brammertz, que debe preparar un importante informe sobre la cooperación de Serbia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2008