El partido de Unai Ziarreta medirá su propia fuerza en las elecciones autonómicas de marzo, por primera vez desde hace diez años. La comisión ejecutiva de Eusko Alkatasuna adoptó la decisión en la reunión que mantuvo ayer en Vitoria. Sobre el papel, se trata de una posición definitiva, que no necesita siquiera la ratificación de su asamblea nacional. No parece, en cualquier caso, que la decisión de la ejecutiva encontrara grandes reparos en ese órgano, si se tiene en cuenta el contenido mayoritario de las intervenciones que se registraron en la última asamblea, celebrada hace quince días. La casi totalidad de la veintena de personas que expresaron su parecer se inclinaron por acudir a las urnas sin el PNV.
El presidente de EA, Unai Ziarreta, será su candidato a 'lehendakari'
En las últimas semanas había cobrado cuerpo la posibilidad de que éste fuera el desenlace, pese a la insistencia del PNV y la inclinación hacia la coalición de algunos destacados miembros del partido, como su secretario general, Joseba Azkarraga, y la mayoría del partido en Guipúzcoa, comandada por Iñaki Galdos. Pese a ello, el sector crítico no se ha movilizado grandemente en defensa de la alianza. Ha prevalecido la prioridad de no embarcar al partido en una discusión interna que pudiera dividirlo, como en 2007, en vísperas de unas elecciones.
La decisión de EA adquiere cierta gravedad para el PNV, donde también había posiciones contrarias a la coalición, sobre todo en Vizcaya. El principal problema se planteará en Guipúzcoa, donde el PSE rebasó a los peneuvistas en las elecciones municipales y forales de 2007, y en Álava, donde quedó en tercera posición, después del PP y el PSE. Los votos que hubiera aportado EA, aunque fueran escasos, podrían resultar determinantes en la disputa por ser la lista con más escaños y votos planteada entre Ibarretxe y el socialista Patxi López.
EA no proporcionó ayer más que una escueta nota comunicando la opción tomada por su ejecutiva y mañana Ziarreta y Azkarraga ofrecerán detalles en una comparecencia conjunta. La decisión, señala el comunicado, "es consecuencia del camino emprendido tanto en el congreso extraordinario de enero de 2007 como en el último congreso ordinario". La ejecutiva acordó también abrir el proceso de elección de su candidato a lehendakari, que será, con toda seguridad su presidente, Unai Ziarreta. Menos claro está la circunscripción por la que se presentará, ya que la suya, Vizcaya, es la que más problemas puede ofrecerle. Es probable que el partido acuerde que concurra en la lista de Guipúzcoa, donde puede esperar unos resultados más lucidos.
Aralar y EB, en el aire
Las gestiones entre Ezker Batua (EB) y Aralar para explorar las posibilidades de acudir en coalición a las urnas no parecen ir por buen camino, ya que ni siquiera se ponen de acuerdo en si mantienen o no contactos. El domingo, el líder de EB, Javier Madrazo, apostó decididamente por ir juntos a las elecciones y afirmó que Aralar tenía ya sobre la mesa "una oferta de negociación programática".
El vicecoordinador de este partido, Jon Abril, le desmintió ayer rotundamente al asegurar que las palabras de Madrazo "no se atienen a la verdad". "No hemos recibido ninguna propuesta concreta y no nos hemos reunido todavía a día de hoy", aseguró Abril, quien pidió al coordinador de EB que si tiene algo concreto que proponer, "lo haga llegar por los cauces habituales". Aralar, que apuesta por reforzar el espacio "de la izquierda
abertzale
civil y pacífica", decidirá a finales de mes sobre una eventual alianza.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2008