Los accidentes mortales y graves descendieron el 14,3% entre 2005 y 2007 en las carreteras catalanas pese a que la movilidad creció el 2,6%. Estas cifras continúan la tendencia a la baja del resultado anterior, 2004-2006, cuando los accidentes cayeron el 15% y la movilidad aumentó el 2,9%, según el RACC.
El estudio EuroRAP, que analiza el índice de peligrosidad de la red viaria, constata que el riesgo de sufrir un accidente en las carreteras catalanas descendió el 16%. Este riesgo es elevado o muy elevado en el 19% de la red viaria analizada, por lo que los tramos con índice muy bajo, bajo o medio son el 81% del total. Por provincias, los tramos con un riesgo elevado o muy elevado bajaron el 5% en Tarragona; en Lleida, el 4,7%; en Barcelona, el 4,6%, y en Girona, el 2,2%.
Pere Sauret, director técnico del RACC, constata que el riesgo "se va reduciendo año tras año" y añade que, en algunos años, se podrá eliminar el riesgo muy elevado de accidente. Por su parte, el director del Servicio Catalán de Tráfico (SCT), Josep Pérez Moya, destaca la tendencia "imparable" a la reducción del riesgo, lo que sitúa [a Cataluña] en un "escenario óptimo" para conseguir el objetivo que marca la UE de reducir el 50% la siniestralidad en 2010 respecto al año 2000.
El estudio, en el que colaboran el Departamento de Política Territorial y Obras Públicas, el SCT y el RACC, ha analizado 421 tramos de carretera, 6.320 kilómetros, que representan el 52% de la red viaria y donde se produce el 86% de la movilidad, con una intensidad media diaria superior a 5.000 vehículos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de diciembre de 2008