La crisis, que arrancó tras el verano de 2007 e impactó de lleno en 2008, pilló con el paso cambiado a las empresas valencianas. Algunas de ellas han sucumbido en la sacudida. Otras han tenido que adaptarse sobre la marcha para realizar una travesía en el desierto cuyo final no se divisa y afrontar con garantías el momento de la reactivación. En mayor o menor medida, en cualquier caso, todas han tomado alguna decisión o prevén hacerlo para capear mejor el temporal. Éstos son algunos de los ejemplos.
- Grupo Palma. El Grupo Palma es uno de los cien más importantes de la Comunidad Valenciana y abraza varias empresas de diversos sectores: socio-sanitario, construcción, enseñanza y automoción. Mientras que en los tres primeros ha mantenido el equilibrio e incluso ha crecido, es en el del automóvil, como mayor distribuidor de Opel en la Comunidad Valenciana, donde ha tenido que tomar medidas debido a la caída de las ventas en un 40% respecto a 2007, en las que ha tenido que perder dinero bajando el precio de un stock que no se correspondía con las expectativas.
Las compañías se han adaptado sobre la marcha a la nueva situación
Su objetivo es estar bien posicionadas cuando se produzca la reactivación
El grupo ha tenido que reducir el personal (40 personas) y fusionar las dos redes de concesionarias (Automóviles Palma y Daule Valencia) en una para simplificar costes. Según el presidente del grupo, Manuel Palma, la fusión supondrá un ahorro mínimo de medio millón de euros y "el cliente no la notará". Aunque 2009 va a seguir siendo un mal año para la venta de coches, Palma confía en alcanzar un punto de equilibrio con las medidas tomadas, ya que el grupo tiene poco endeudamiento.
- Mercadona. El pasado mes de octubre, la cadena de supermercados Mercadona estableció tres directrices para reaccionar a la crisis: trabajar más y mejor, revisar todo lo que estaba haciendo y apretarse el cinturón. A partir de ahí, trasladó el mensaje a los proveedores para lograr varios objetivos. Uno de ellos era cambiar de mentalidad para pasar de pensar en abundancia a necesidad. Mercadona analizó todos sus procesos y costes con el objetivo de ser más eficiente, eliminando todos los elementos que añaden coste al proceso y no suponen valor para el consumidor. En ese sentido, además de la reintroducción del granel en frutas y verduras, algunos envases de cristal han pasado a ser de plástico y otros de cartón han sido eliminados.
Asimismo, la cadena ha revisado su lineal de referencias para retirar las que tienen escasa rotación o son redundantes en formatos que encarecen el precio. El objetivo marcado ha sido repercutir la baja en el precio para reactivar el consumo. Según los cálculos de la empresa, el ahorro trasladado al carro de la compra entre noviembre y diciembre asciende a 64 millones.
- Ford. La crisis sorprendió al sector del automóvil en una época de récords de producción. La planta de Ford en Almussafes tiene un peso clave en la economía valenciana: da trabajo directo a cerca de 7.000 personas, lo que la convierte en la primera fábrica valenciana, y posee una capacidad de arrastre formidable: unos 25.000 empleos dependen de la salud de la planta. Si la factoría se para, la industria auxiliar de automoción valenciana se congela.
Ford se convirtió en líder de ventas en España en 2008, pero aun así vendió un 23% menos que en 2007. La planta ha conseguido, en ese contexto, no destruir empleo de forma definitiva: ha aprobado dos Expedientes de Regulación de Empleo temporales y cada vez se perfila más claramente un tercero. A su favor cuenta con un alto índice de productividad, fuertes inversiones realizadas recientemente y el nuevo modelo de Fiesta.
Tres elementos importantes ante lo que expresan públicamente hasta los sindicatos: el sector del automóvil debería reestructurarse para adaptar la capacidad de producción a una previsión realista de demanda en Europa. Traducción: tendrán que cerrar factorías en el viejo continente, y, en en ese sorteo, la planta de Almussafes no parece ser la que más papeletas lleva. Una de las últimas medidas amunciadas por el presidente de Ford España, José Manuel Machado, ha sido poner 5.000 coches nuevos con un 20% de descuento.
- Pikolinos. El calzado atravesó su propia crisis, al igual que el resto de sectores manufactureros, a principios de esta década. Muchas firmas quedaron en la cuneta y la situación, en líneas generales, ya llevó a los negocios a tomar medidas. Y aunque las dimensiones de la actual son mayores, algunas empresas ya tienen algún trabajo hecho. Pikolinos considera que el mercado exige nuevas líneas de producto y artículos más trabajados. La firma ilicitana insiste en la apuesta por la creatividad, el diseño y la innovación. En este contexto, explica un portavoz de la misma, prevén lanzar por primera vez al mercado una línea de calzado para niño y en la próxima colección de invierno también presentarán una nueva piel hidrorepelente.
En principio, añaden, la bajada del consumo consecuencia de la crisis se "está mitigando" por sus ventas en el extranjero. Pikolinos exporta el 80% de su producción, vende en 70 países y son los mercados asiáticos, Rusia, Estados Unidos y México los que mejor están comportándose. La empresa, pese a ello, añade que en previsión de que la crisis se prolongue está revisando "todos los procesos productivos" para optimizarlos y realiza un "mayor control de gasto en diversas partidas".
- Ecisa. El grupo alicantino acumula 40 años de experiencia en el sector de la construcción y ha diversificado su actividad, entre otros, en el área de servicios y concesiones. Ecisa habla de "prudencia" ante "las actuales incertidumbres" y de "tranquilidad" al sentirse preparados. El grupo asegura que está aplicando "políticas de austeridad" y que está reenfocando su plan estratégico 2006-2010. "No podemos pensar que vamos a seguir creciendo a un ritmo del 20% anual teniendo en cuenta la evolución de la economía", argumenta.
En 2009 la compañía se marca como objetivo el mantenimiento de los puestos de trabajo. También defienden el mantenimiento de las medidas que permitan seguir consolidando el futuro de sus proyectos. Ecisa asegura que se anticipó al cambio de ciclo y que apostó por la diversificación como una oportunidad para el desarrollo a futuro, "junto con el control del riesgo y el análisis riguroso en la selección de proyectos". El grupo ha desarrollado una diversificación geográfica y de negocio. La primera le ha llevado a abordar proyectos fuera de la Comunidad Valenciana, su ámbito habitual, tanto en otros puntos de España, como en el extranjero. La segunda le ha permitido, entre otras cuestiones, entrar en la gestión de aparcamientos de la mano de la CAM.
- Porcelanosa. Tras la parada de producción durante nueve días en Navidad, para hacer frente a la ralentización de las ventas, Porcelanosa no ha aplicado ninguna medida especial entre sus trabajadores para enfrentarse a la crisis. En cualquier caso, fuentes de la empresa sí indicaron que se está insitiendo en que la plantilla se "mentalice" de la situación y sea consciente de ella para que la "austeridad" esté presente en el desempeño de cada puesto de trabajo. "De momento no se ha adoptado ninguna otra medida", indicaron las mismas fuentes que sostuvieron que, en el departamento comercial incluso se está "estimulando a que salgan" aunque aprovechando al máximo los viajes "como, por otra parte, hacían hasta ahora".
Reacciones en cadena
- Grupo Palma: En su rama automovilística, y ante la caída del 40% en las ventas, ha reducido personal (40 trabajadores) y ha fusionado dos redes de concesionarias para simplificar costes.
- Mercadona: La cadena de alimentación ha tenido que eliminar todo aquello que añade coste al proceso y no supone valor para el cliente.
- Ford: Ha impulsado, por ahora, dos regulaciones de empleo temporal, ha lanzado el nuevo Fiesta y ha rebajado un 20% el precio de 5.000 coches.
- Pikolinos: Apuesta por nuevas líneas de producto, revisa los procesos productivos y realiza mayor control del gasto.
- Ecisa: Aplica políticas de austeridad y reenfoca su plan estratégico.
- Porcelanosa: No ha aplicado ninguna medida especial entre sus trabajadores, aunque los mentaliza sobre la austeridad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2009