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Crónica:21ª jornada de Liga

Riazor disfruta de Valerón

Enganchado al mediapunta, el Deportivo derrota al Villarreal con una clarividencia que hacía años no se le recordaba

Hace ahora un año Lotina dio con la medicina adecuada para un equipo enfermo que se iba a Segunda. Entonces decidió sacrificar un hombre de ataque para alinear a tres centrales y aquello fue mano de santo. Tras el verano retomó el clásico dibujo con cuatro en la zaga, dos mediocentros y tres mediapuntas. Ahora, la lesión del mexicano Guardado le ha animado a realizar una tercera pirueta táctica, una solución que, más allá de consideraciones tácticas, conlleva una novedad decisiva: ha encontrado un lugar en el once para Valerón.

No era un problema de sencilla resolución. Tras dos años lesionado, tres operaciones de rodilla y una reparación con el tendón de un cadáver, no cabe esperar de Valerón grandes alardes físicos. Nunca los necesitó para ser grande, pero Lotina temía que su nula aportación defensiva descompensara al equipo. Ha encontrado una solución: armarse con una línea de tres por delante de la defensa que corrija los desajustes que origina la ausencia de presión unos metros más adelante.

DEPORTIVO 3 - VILLARREAL 0

Deportivo: Aranzubia; Manuel Pablo, Lopo, Zé Castro, Filipe; De Guzmán, A. Tomás, Verdú; Lafita (P. Álvarez, m. 87), Valerón (Juan Rodríguez, m. 76); y Riki (Lassad, m. 83). No utilizados: Munúa; Adrián y Sergio.

Villarreal: Diego López; Javi Venta, Fuentes, Godín, Capdevila; Cazorla, Eguren (Matías, m. 65), Senna, Pires (Joan Tomás, m. 65); Guille Franco (Ibagaza, m. 44) y Llorente. No utilizados: Viera, Gonzalo, Ángel y Cani.

Goles: 1-0. M. 2. Lafita. 2-0. M. 61. Lafita. 3-0. M. 67. Riki.

Árbitro: Velasco Carballo. Amonestó a Manuel Pablo, Lopo, Verdú, Eguren, Javi Venta, Joseba Llorente e Ibagaza.

20.000 espectadores en Riazor. Guille Franco fue evacuado a un hospital con dos costillas rotas tras caerle encima Aranzubia.

Enganchado a Valerón, el Depor despachó al Villarreal con una clarividencia que hacía años no se recordaba en Riazor. Acomodado en la mediapunta y hacia el flanco zurdo, la primera vez que el flaco tocó el balón consiguió dejar solo a Riki ante Diego López. Un minuto después llegó el primer gol de Lafita, hábil en la definición, y se abrió el escenario para que irrumpiera el talento. Ayudó el Villarreal, que jugó sin alma y despreció las bandas. Durante la primera parte sobó la pelota ante la complacencia del Deportivo. Tras el descanso ni eso supo hacer. Con el partido abierto tan sólo llegó a Aranzubia con un disparo de Cazorla y acabó derrumbado, superado por un Deportivo que se dio el gusto de redondear el resultado con dos goles más y repartir varios homenajes. El primero a Riki, que tras desperdiciar los regalos de Valerón, se fabricó un golazo antes de dejar su sitio al debutante Lassad; el segundo a Aranzubia, que detuvo un penalti a Senna en una intervención fantástica; el tercero, a Valerón, que se retiró entre aclamaciones; y el último a su afición, que llegó al campo defraudada tras cuatro derrotas consecutivas y se fue a casa con el equipo de nuevo en puestos europeos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2009