Manuel López Pardiñas acaba de ser elegido por sus compañeros como decano del nuevo Colegio Notarial del País Vasco, que que acogerá a los 145 profesionales que trabajan en Euskadi.
Pregunta. ¿Qué va a aportar esta nueva organización con respecto a lo que ya existía?
Respuesta. Se adecua la organización del notariado al Estado de las autonomías. Hasta ahora, Vizcaya y Álava formaban parte del Colegio Notarial de Bilbao y Guipúzcoa, del de Pamplona. Se hace lo que se está haciendo en otros colegios notariales, como el de Santander, que formaba parte de Burgos, y ahora es el Colegio de Cantabria. Al ciudadano no le supondrá nada, pero la estructura adecuada a las autonomías aportará beneficio a medio plazo al adecuar la organización notarial a las comunidades autónomas.
"En los gastos, la parte que va al bolsillo del notario nunca es la mayor"
P. La crisis económica se nota tambien en las notarias. Por ejemplo, ¿cuánto ha bajado la actividad inmobiliaria?
R. No sólo se nota en el [sector] inmobiliario, porque es una crisis financiera y económica. Se restringen los préstamos para todo y afecta a nuestros despachos, que son un termómetro directo de la actividad económica. Detectamos muy rápidamente cuándo empieza a mejorar y cuándo empieza a caer. En el inmobiliario, ha habido un descenso del 50% o más desde el pasado verano y hay temas aún más preocupantes, como que no hay nuevas construcciones. Volveremos al mercado de la segunda vivienda.
P. ¿Y qué pasa con los pisos de segundo mano?
R. Ahora es mucho más complicado vender el piso. Creo que hay dos problemas: el financiero, para la compra, y una falta de transparencia en el mercado inmobiliario. Se sabe cuánto vale una acción, el petróleo, el dólar, según lo que dice el mercado, pero el valor de un metro cuadrado en Bilbao o en Sestao no tiene una referencia objetiva. Así, el vendedor no sabe lo que puede pedir y el comprador, lo que debe pagar, con lo que uno se resiste a bajar el precio y otro a pagarlo.
P. ¿Qué le parece la medida del Departamento de Vivienda de comprar pisos a los parados?
R. Carezco de conocimento suficiente para opinar de medidas de carácter económico y político. Me parece bien que la Administración tome iniciativas para buscar soluciones, pero no sé si esa medida será positiva.
P. Hay personas que han tenido que renunciar, y perder la señal de 20.000 o 30.000 euros que ya habían pagado para comprar una vivienda.
R. Sí, es así. Es un fenómeno que se está dando, y es triste.
P. Hay muchas opiniones sobre lo que puede durar la crisis. ¿Cuál es la suya?
R. Sé lo que publican los medios. Esperamos que sea lo antes posible y poco a poco empecemos a arrancar entre todos.
P. Demuestre que ir al notario no sale por un ojo de la cara.
R. Primero, al pagar al notario se abona, en la compra de un piso, por asegurar la propiedad de la vivienda. Es un pago único mientras no se cambie de vivienda. A cambio, se da la garantía de que la vivienda es suya y de que no tiene otras cargas. Y, segundo, bajo los gastos de notaría, la parte que va al bolsillo del notario nunca es la más importante y en ocasiones es la menor. Incluye el pago de Hacienda, los gastos de esa operación, la factura del registrador y, normalmente, la de una gestoría. Y, tercero, de la cantidad para el notario, se pagan sus gastos (la oficina, sus empleados,...) y se financia un servicio público de una organización corporativa que presta servicios que el ciudadano no percibe, como el cambio del IBI, que, gracias a la actividad notarial, ahora se produce automáticamente y supone un ahorro de molestias y gestiones para el ciudadano.
P. Sin embargo, el notario es una figura que es vista todavía por muchos ciudadanos con un cierto temor.
R. Sí y no. Se le sigue viendo con respeto, pero han cambiado las formas, como sucede con un juez, un policía o un médico. Se nos trata con normalidad y, si es posible, con cordialidad, que nos hace falta mucho a todos.
P. El notario garantiza la seguridad jurídica, pero ¿quién controla al notario?
R. Primero, la Administración pública y, evidentemente, los jueces. Hay un debate pendiente porque, en mi opinión, existe un solapamiento de controles: el mismo papel lo ven dos personas distintas.
Manuel López Pardiñas
Manuel López Pardiñas (Ribadavia, Ourense, 1956) asumió el pasado 21 de enero el puesto de decano del nuevo Colegio Notarial del País Vasco, que acoge a los 145 fedatarios públicos que ejercen sus funciones en la comunidad autónoma (21 en Álava, 76 en Vizcaya y 48 en Guipúzcoa). López Pardiñas ejerce esta profesión desde 1981.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2009