La primera línea de ayudas de carácter sectorial que se pone en marcha en toda España tendrá una repercusión directa en el sector del mármol almeriense, que ha perdido en el último año 1.300 puestos de trabajo. La Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa y el Instituto de Crédito Oficial (ICO) sellaron ayer en Macael un convenio junto con la Asociación Provincial de Empresarios del Mármol que permitirá movilizar unos 308 millones de euros en préstamos.
La medida supone un espaldarazo al sector del mármol y la piedra natural, con 350 empresas y más de 6.000 trabajadores en toda la comunidad, que le permita salir de la crisis. Cajamar y Unicaja serán las entidades que participen y financien a las empresas del sector. La Junta, de Andalucía, a través de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA), dará garantía sobre el 25% del préstamo solicitado con un importe máximo de 125.000 euros.
Andalucía se convertirá así en la primera comunidad en desarrollar una línea de apoyo de carácter sectorial en toda España, además de ser la primera región que asumirá el 25% de la garantía del préstamo solicitado por la empresa (el otro 25% corresponde a las entidades financieras y el 50% restante al ICO).
Cierre de canteras
Para ejecutar la línea de ayuda IDEA constituirá un fondo de garantía con una dotación inicial de 10 millones que permitirá mover hasta 308 millones en préstamos para las firmas andaluzas. La línea ICO liquidez Pyme 2009 es un nuevo producto de apoyo nacional que facilita a las pequeñas y medianas empresas ayudas para fortalecer el tejido productivo.
De esta forma, se pone a disposición de los empresarios 10.000 millones de euros, de lo que 5.000 aporta el ICO y los otros 5.000 las entidades de crédito.
No parece casual que la primera línea de ayudas haya llegado a la comarca del mármol. A mediados de febrero empresarios, alcaldes y sindicatos dieron la voz de alarma sobre lo que estaba ocurriendo en las canteras. Por este motivo se creó la mesa de la crisis que dejó constancia de datos contundentes: de las 147 canteras en explotación 56 cerraron en el último año, si bien en activo sólo existe una veintena. Todo ello llevó aparejada la destrucción de un 25% de los puestos de trabajo en la comarca, es decir, casi 1.300 de los 6.000 empleos directos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 2009