"Castelldefels es mucho más que el Riviera y el Saratoga", advierte el alcalde de la localidad, el socialista Joan Sau, que ha visto como su ciudad sale en todos los medios por culpa de una trama de corrupción en los dos macroprostíbulos de la población, cerrados temporalmente por orden del juez. Sau se ha puesto manos a la obra para lograr uno de sus objetivos: acabar con los clubes de alterne en Castelldefels. El Consistorio prepara una normativa de civismo de la que el nuevo alcalde avanzó ayer dos medidas: la primera, prohibir la concesión de licencias de prostíbulos en lugares en los que, a dos kilómetros en línea recta, exista un centro educativo.
La fórmula, traducida, evitará que se abran nuevos burdeles, puesto que no hay ninguna zona que cumpla las exigencias. La segunda irá destinada a erradicar la prostitución en la calle, en auge tras el cierre temporal de los burdeles: se sancionará a quien ejerza la prostitución callejera y a quien pague por servicios sexuales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 2009