Todo empezó cuando Frederic Amat ilustró Vista del amanecer en el trópico (Galaxia Gutenberg) en 1998 y después quiso conocer al escritor cubano en su casa de Londres. La conexión entre ambos artistas fue automática, y las visitas del pintor, numerosas.
El guión de El aullido, escrito cinco años antes de la revolución castrista, en la que Cabrera participó, pero de la que pronto se distanció, acababa de ser editado en un libro recopilatorio del Fondo de Cultura Económica. Amat le sugirió que lo quería hacer. "Imposible", fue la respuesta del autor de Tres tristes tigres.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 2009