El encierro de 500 delegados de CIG en la sede del Consorcio Galego do Benestar duró cuatro días. A pocas horas del inicio de las vacaciones de Semana Santa y sin garantías de cambio, CIG decidió ayer desconvocar la protesta con la que exigía la continuación del proceso selectivo y el "respeto" a los plazos de las oposiciones al Consorcio antes de la constitución del nuevo gobierno del PP. Las pruebas están impugnadas por un sindicato de Enfermería y algunos ayuntamientos del PP han boicoteado la constitución de los tribunales.
El responsable de CIG-Ensino, Anxo Louzao, lamentó ayer "no haber conseguido los objetivos" del encierro y advirtió al próximo presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que el sindicato permanecerá "alerta y vigilante" para "impedir que se ponga en tela juicio" el carácter público de la entidad. La central se toma "un tiempo de espera" en el que solicitará una entrevista con Feijóo. Si éste ralentiza el proceso de las oposiciones, insistió Louzao, CIG "recurrirá a movilizaciones".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 2009