La enseñanza pública valenciana está en pie de guerra. Tras seis meses de desencuentros y negociaciones fallidas entre la Generalitat, que dirige Francisco Camps, y todos los agentes de la enseñanza pública, hoy 53.000 docentes y 504.986 alumnos de todas las etapas -desde los 3 años a los 18- están convocados a la primera huelga general del sistema educativo público no universitario de la era popular.
Durante la jornada de hoy, la Plataforma per l'Ensenyament Públic (integrada por los tres grandes sindicatos convocantes, CC OO, STEPV, UGT, la Confederación de Padres de Alumnos, sindicatos de estudiantes, las asociaciones profesionales de directores, inspectores de Adide y Escola Valenciana) hacen un llamado a la sociedad para que se sume a las protestas "contra la gestión del PP" mediante una comida de hermandad en el Jardín del Turia de Valencia. Asimismo, convocan a teñir Valencia, Castellón y Alicante de amarillo, el color de la huelga, en tres manifestaciones vespertinas simultáneas.
Los directores piden la retirada de los expedientes abiertos a compañeros
Pero las protesas contra la gestión del equipo de Educación que dirigen Alejandro Font de Mora y su número dos, Concha Gómez, se adelantaron a anoche en algunos centros y poblaciones. En el IES Lluís Vives de Valencia, el equipo directivo se encerró con padres, alumnos y profesores para defender los 13 puntos del Manifiesto para mejorar la enseñanza pública. Y añade otro: "Un punto cero, innegociable, que es la retirada de los expedientes incoados por la consejería en estos días a varios directores", precisó la directora, Carmina Valiente, que defendió "la libertad de expresión" ante esta "política de decretazos, más propia de una dictadura". Las asociaciones de directores también han pedido "neutralidad" a la Administración educativa para poder hacer su trabajo y el cese de las amenazas a varios compañeros.
En Paterna, el IES Henri Matisse se reunió anoche en "asamblea para determinar las deficiencias del instituto y fijar sus reivindicaciones en defensa de la enseñanza pública". Estas escenas de encierros, asambleas y protesas se extendieron a lo largo y ancho de la Comunidad Valenciana. En Torrent, por ejemplo, en el colegio público El Molí, las madres del AMPA prepararon una cena lúdica a la que asistió parte del equipo docente. "Nos manifestamos porque queremos una educación digna para nuestros hijos".
Educación trata de minimizar la huelga con unos servicios mínimos restrictivos que obligan al 25% del personal docente a ir a trabajar.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de abril de 2009