El dueño de la mayor cadena de supermercados de Panamá sólo consiguió convencer al 5% de los votantes en las presidenciales de 2004. De nada le sirvió su imagen de empresario de éxito. Ricardo Martinelli sólo logró el cuarto puesto, muy lejos del socialdemócrata Martín Torrijos, que ganó con el 47% de los votos, una cifra sin precedentes hasta entonces. Pero Martinelli, de 57 años, empezó a invertir desde el mismo día de su derrota en otra campaña electoral cuyo lema era: "Caminando con los zapatos del pueblo". Empezó criticando a los dos grandes partidos tradicionales del país y después se alió con uno de ellos.
El país seguía creciendo a un ritmo del 8% anual, pero la delincuencia también aumentaba y Martinelli lanzaba sus críticas por ese flanco.
El empresario se sufragó la campaña más costosa en la historia del país
A medida que su popularidad crecía los adversarios fueron acusándole de estar loco y sufrir un trastorno bipolar. Él alegó que no padecía esa enfermedad. Pero sus publicistas consiguieron darle la vuelta a las críticas con el lema "Los locos somos más".
Martinelli siguió invirtiendo dinero en la carrera presidencial más costosa de Panamá. "Sus tres hijos le habían pedido que si perdía las elecciones, ya no se presentara a ninguna otra; porque se ha gastado una fortuna en la campaña que algunos cifran en 30 millones de dólares" (20 millones de euros), indica en conversación telefónica el responsable de la sección política del diario panameño La Prensa, Juan Luis Batista.
Mientras el partido en el poder se desangraba en unas elecciones primarias especialmente cruentas, Martinelli consiguió formar una coalición de cuatro partidos conservadores. Finalmente, el pasado domingo se alzó con la mayor victoria que ningún político haya conseguido jamás en Panamá. Con el 92,8% de los votos escrutados, ganaba con el 60,32% frente al 37,33% de su rival, la socialdemócrata del gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD), Balbina Herrera.
El récord de votantes cobra más valor si se tiene en cuenta que el PRD es la mayor formación de Panamá, con más de 700.000 militantes en un país de 3,5 millones y sólo 2,5 millones de votantes. Y además, durante su mandato, Torrijos consiguió que las inversiones extranjeras se multiplicaran como nunca antes y el paro se redujera del 12% al 5.6%.
"Desde los últimos 20 años los electores siempre han castigado al partido en el Gobierno", explica el politólogo panameño Raúl Leis. "Siempre ha habido alternancia en el poder. Pero lo que ha sorprendido es la diferencia tan grande de votos que ha logrado sacarle a su rival. Eso se explica en parte porque ha logrado arrebatarle su propio discurso de justicia social".
Leis indica que Martinelli pertenece a una derecha pragmática que no busca enemistarse con otros Gobiernos de izquierdas como el del venezolano Hugo Chávez. "En la campaña la ideología no ha jugado ningún papel. Nadie habló de derechas ni de izquierdas. Martinelli sacó unos anuncios durante un par de días en los que asociaba a su rival con Chávez y los retiró enseguida".
El presidente electo gobernará desde julio de 2009 hasta 2014, cuando hayan concluido las obras que pretenden duplicar la capacidad de tránsito de un canal por el que discurre el 5% del comercio naval del mundo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de mayo de 2009