Las negociaciones empiezan a dar sus frutos en Iveco. Hasta hace pocos días, la cifra de 1.024 despidos de los 2.900 que tiene la factoría parecía inamovible para la empresa, pero los sindicatos hablan ya de 350 trabajadores afectados.
"Todavía no hay nada firmado", explicaba ayer Mariano Hoya, secretario general del sector del metal de UGT, "pero se han acercado posiciones". La empresa, que mediante un comunicado expresó que "es aún prematuro" hablar de una cuantificación de personas afectadas por el ERE, consideró "decisivo y fundamental" el apoyo de las administraciones estatal y autonómica. La fecha tope para la resolución del ERE era mañana domingo, pero tanto empresa como sindicatos han pedido una nueva prórroga de una semana.
Tras varias reuniones durante esta semana con representantes del Ministerio de Trabajo, "la empresa se ha dado cuenta de que 1.000 despidos eran inasumibles", explicó Mariano Hoya. "La Administración autonómica no ha querido implicarse, pero la estatal ha ayudado", opinó el representante de UGT. Todavía quedan cerrar algunos flecos para firmar un acuerdo final porque los sindicatos quieren que los trabajadores afectados sean menos y que la empresa acepte recuperar a los despedidos en un plazo de dos años si las circunstancias económicas mejoran. También queda por resolver un nuevo ERE temporal, ya que el actual termina a final de mes. La producción en Iveco se ha reducido a un cuarto de la original, y los empleados trabajan una media de dos semanas al mes desde enero.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de junio de 2009