La Bolsa española ha cerrado su cuarta semana consecutiva de ganancias en el Ibex 35, al sumar en esta última el 2,05%, lo que le sitúa en 9.714,40 puntos, el segundo mejor cierre de este año.
La incertidumbre ha sido, sin embargo, una constante en el comportamiento del conjunto de los mercados de valores en estos últimos días, en buena parte como consecuencia de las constantes advertencias sobre la todavía difícil situación de la economía.
Los inversores están haciendo frente en estos días a lo que parece un doble mensaje por parte de las autoridades económicas. De una parte se afirma que la recesión va a tocar fondo en breve, en Estados Unidos, pero se advierte de que la recuperación no llega todavía y de que pudiera haber más problemas en el sector financiero. Los esfuerzos de algunas entidades financieras para saldar sus cuentas con la Administración y así eludir algunos controles han llamado la atención de los inversores, algunos de los cuales piensa que ese esfuerzo podría desequilibrar sus cuentas en un momento muy delicado.
En España, el sector financiero parece tranquilo, aunque se sigue hablando de los planes de salvación para las cajas de ahorros y no se descartan problemas a medio plazo en las entidades bancarias si la morosidad continúa creciendo.
Aun así, los valores bancarios han sido, en el mercado español, los motores de esta última subida del Ibex 35 hasta la zona de máximos anuales. Los analistas consideran que sus cotizaciones aún tienen recorrido, pero advierten sobre el incremento de la morosidad y la lógica caída del negocio doméstico, que les está obligando a cerrar sucursales.
También Telefónica ha aportado su granito de arena a la subida de la Bolsa, aunque lo ha hecho sin llamar demasiado la atención, sobre todo porque en estos momentos de mercado cualquier subida de precio significa un posible beneficio que siempre hay quien está dispuesto a recoger.
Entre los indicadores económicos conocidos a lo largo de la semana destacaba el retroceso de las ventas al por menor en Estados Unidos en la primera semana de junio. En términos absolutos, en el mes de mayo ese dato subió el 0,5%, pero fue por el mayor precio pagado por la gasolina. Las exportaciones bajaron en abril, como consecuencia de la menor demanda mundial, lo que explica las reiteradas advertencias sobre la posible lentitud de la recuperación.
Con todos esos datos en la mano, no son de extrañar los problemas del índice Dow Jones de valores industriales para superar el nivel de apertura del ejercicio, al que se ha aproximado en los últimos días, pero sin llegar a saltarlo limpiamente.
En el mercado español destaca esta semana el descenso en la contratación, en buena parte por la festividad del jueves en algunas regiones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de junio de 2009