Spanair presentó ayer ante notario a los trabajadores la documentación técnica que justifica la necesidad de trasladar a Barcelona a 382 de sus aproximadamente 600 empleados en Palma de Mallorca, y a 13 de Madrid, una vez la compañía ha pasado a manos de inversores catalanes, mediante un expediente de movilidad. Esta mudanza puede traer consigo la reducción de una parte del personal que rehúse cambiar de sede.
"La plantilla necesaria en los nuevos servicios centrales se calcula que será el 30% inferior a la actual (de 512 a 358 personas)", señala otro documento de trabajo al que ha tenido acceso este diario, aunque fuentes de la aerolínea señalaron que dicho informe "es antiguo, uno de muchas versiones" en las que se ha trabajado y que la cifra final de empleados está aún por definir. El resultado depende de los trabajadores afectados por el traslado que rehúsen por su propia voluntad desplazarse a Barcelona.
La parte de la plantilla que rechace los traslados podrá acogerse a una indemnización de 20 días de salario por año trabajado con un tope de 12 mensualidades, aunque los que sí decidan emprender su labor en la capital catalana podrán contar con ayudas que Spanair está dispuesta a negociar para la mudanza y, eventualmente, alojamiento provisional. El proceso se desarrollará en tres fases, la primera a partir del 15 de septiembre, la siguiente a finales de año y una tercera en 2010.
En un momento en que el sector del transporte aéreo está reestructurando sus capacidades, la nueva Spanair no descarta nuevos ajustes después del expediente de regulación de empleo (ERE) que la aerolínea presentó el año pasado, cuando aún pertenecía al grupo SAS. Aquel recorte, ya culminado, supuso 504 despidos.
El propio Ferran Soriano, presidente de Spanair, admitió hace unas semanas que no podía excluir nuevos "recortes de plantilla": "No descartamos nada. Trabajamos con la intención de que no sean necesarios, pero sería imprudente decir que no tomaremos cualquier medida necesaria para que el negocio sea viable".
Otras aerolíneas ya lo han hecho, como la nueva Vueling resultante de fusión con Clickair. Ambas aerolíneas, con Iberia como su primer accionista con el 45,8% de las acciones, empezará a operar como una sola de cara a los clientes a partir de este jueves.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de julio de 2009