No entiendo, ni por asomo, qué intereses tiene la Federación Española de Fútbol en ahogar la economía de los equipos de Segunda División B. Se ha decidido ya la formación de los cuatro grupos y hay casos verdaderamente lamentables.
Los cántabros deben enfrentarse a asturianos, hasta aquí todo perfecto, pero también a madrileños, castellano-manchegos y extremeños, además de los canarios. Lo de los canarios es cuestión aparte, ya que hay que ir en avión seas del punto de la Península que seas, pero lo de las otras tres comunidades es incomprensible.
Los riojanos deberán jugar en Baleares, Cataluña y Valencia, y sin embargo los gallegos tienen que ir a jugar a Navarra. Los vascos juegan contra los gallegos pero no contra los cántabros y asturianos. ¿Alguien lo entiende? Si alguno llega a comprenderlo le insto a que coja un mapa de España y reflexione.
Se supone que hay cuatro grupos para poder ahorrar costes en desplazamientos y alojamientos, pero la Real Federación Española de Fútbol castiga a los equipos semiprofesionales que militan en esta categoría haciéndoles desplazarse 600 kilómetros para jugar un partido. ¿Así es cómo la federación pretende que los equipos endeudados salgan de la crisis que sufren?
Lamentable actuación de esta gente, a quienes no les importa nada lo que suene por debajo de la Segunda División. Un puñado de niños de ocho años haría mejor la composición de los grupos que ustedes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de julio de 2009