El Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP), con una nueva mayoría no nacionalista en su seno, está desde ayer en pleno ejercicio de sus funciones tras prometer sus cargos ante el lehendakari Patxi López y la Mesa del Parlamento sus nuevos presidente y vicepresidente, Ignacio Martínez Churiaque y José Miguel Bonilla, respectivamente. Más allá de la nueva relación de fuerzas en el órgano de fiscalización de las instituciones públicas, con una mayoría de consejeros elegidos por la Cámara a propuesta del PSE-EE y el PP, los grupos parlamentarios esperan que la renovación de personas contribuya por sí misma a dar nuevos aires a su actuación.
El nuevo Tribunal de Cuentas tiene el reto siempre pendiente de dar el salto del control de legalidad al control de eficacia de la acción de los poderes públicos, y de profundizar su vigilancia sobre el sector público en su conjunto, más allá de la administración en sí.
López pide al TCPV que no ceda "nunca a ningún tipo de presión"
La anterior mayoría nacionalista cerró el ejercicio de sus funciones con un informe sobre la operación de compra de divisas en el Guggenheim, después de que el director del museo, Juan María Vidarte eludiera presentar alegaciones, en una actuación inédita y pese a manifestar su "desacuerdo" con aspectos del informe. De ese proceder se dedujo de modo generalizado una prisa que sólo podía explicarse en la preferencia de que fuera el tribunal en su anterior composición el que emitiera ese juicio, sin dar lugar a que el relevo ahora materializado acarreara el riesgo de otro menos "condescendiente". El dictamen llevó aparejado el voto particular de un vocal que vio afán especulativo en la compra de divisas y trató sin éxito de que el informe no se aprobara en la última reunión del anterior equipo.
La labor del Tribunal de Cuentas está en el origen del conocimiento público de las irregularidades en el Guggenheim. Fue uno de sus informes anuales el que puso a la oposición sobre la pista de la operación que ocasionó seis millones de pérdidas al museo, y a raíz de su investigación se descubrió luego el desfalco del director financiero, Roberto Cearsolo. También de él han salido muchas otras advertencias, reproches y recomendaciones a la administración, repetidas casi cada año, en una prueba de que no siempre se tienen en cuenta. Durante el acto de promesa del cargo ayer, en Ajuria Enea, el nuevo presidente, Ignacio Martínez Churiaque, se dirigió directamente al lehendakari para comprometer a los integrantes del TVCP a con la exigencia que Patxi López, dirigió a su Gobierno el día de la toma de posesión de los consejeros, y más tarde a todos sus altos cargos, en un acto que los reunió en Lehendakaritza: la de tener "los bolsillos de cristal". En los miembros del Tribunal de Cuentas tendrá, le dijo, a "los ejecutores" de esa exigencia. "Trabajaremos sin arrugarnos ante las dificultades propias del cargo o las sobrevenidas por quienes no acepten que el ejercicio del poder está sometido a las tareas de fiscalización" del TVCP.
El lehendakari, por su parte, instó a los siete consejeros a actuar como "el ojo vigilante" sobre el uso que se da a los impuestos que pagan los ciudadanos. "Cada euro que gestionamos es sagrado" y se ha de administrar "con rigor, eficacia y transparencia", dijo. López les invitó a actuar con "profesionalidad, seriedad y sin ceder nunca a ningún tipo de presión". Sus miembros "no deben obediencia a ningún poder político", resaltó, para instarles a actuar "en conciencia".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de julio de 2009