Más de un centenar de profesores de la Facultad de Bellas Artes de la UPV y otros profesionales de la cultura pidieron ayer al nuevo Gobierno vasco que amplíe la zona de protección de la cueva de Praileaitz de Deba y que continúen las investigaciones arqueológicas en la misma. La gruta se encuentra dentro del ámbito de explotación de la cantera de Sasiola, explotada por una empresa del grupo Amenábar, lo que "supone una amenaza para la conservación de las pinturas, de la propia cueva y de su entorno", insisten los firmantes. La cueva alberga pinturas rupestres que podrían datar de hace 18.000 años.
El anterior Departamento de Cultura fue muy criticado al negarse a ampliar el área de protección del santuario, de 50 metros -previstos en el decreto aprobado en 2007- a 500 metros, para preservar también la ladera que discurre paralela al meandro del río, tal y como solicitó la Comisión de Cultura del Parlamento vasco, siguiendo las recomendaciones del prestigioso prehistoriador francés Jean Clottes. A finales de 2008, todos los grupos parlamentarios, excepto el del PNV, se sumaron a una proposición no de ley que iba en este sentido y pedía también que se estudiaran medidas compensatorias para la empresa concesionaria de la cantera de verse afectada su actividad.
La cueva está amenazada por la explotación de la cantera de Sasiola
Los firmantes se muestran "alarmados" ante lo que, según ellos, constituye "una agresión grave e incomprensible a un yacimiento prehistórico, que ha sido calificado de único en Europa". La petición ha sido firmada por catedráticos y otros trabajadores de la Facultad de Bellas Artes de la UPV, incluido el decano, Agustín Ramos Irizar, así como arquitectos, ingenieros, músicos, bailarines y otros artistas. La nueva consejera de Cultura, Blanca Urgell, aseguró recientemente que tanto la ladera como la gruta "necesitan de protección especial" porque son "una joya" del patrimonio cultural vasco.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de julio de 2009