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Los vecinos de San Jerónimo en Sevilla se oponen a vivir con chabolistas

"Ponemos el grito en el cielo ante la posibilidad que abre este Ayuntamiento, siempre más preocupado en dar cobijo a los que se aprovechan de nuestro Estado de bienestar, que en atender las necesidades más imperiosas de los sevillanos honrados que pagamos impuestos y se nos va todo el sueldo en nuestras hipotecas y sus correspondientes suministros". Éste es un fragmento del texto remitido ayer por la Asociación de Vecinos San Jerónimo-Alamillo ante la insinuación realizada esta semana por el concejal de Presidencia y Urbanismo de Sevilla, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, de que los chabolistas huidos del Polígono Sur tras un tiroteo pudieran optar a una vivienda pública.

La declaración es sólo una idea, aún no hay ninguna medida concreta, aunque ayer fue apoyada por Manuel Marchena, vicepresidente de la Agrupación de Interés Económico (AIE) de las empresas municipales del Ayuntamiento. Los dos dirigentes insisten en que la solución de los chabolistas debe estar coordinada por la Junta, pero quieren demostrar su colaboración con el Gobierno andaluz.

"No vemos bien que cedan esos pisos, ni los que están en nuestro radio, ni los de otro barrio. Menos sin contar con el consenso de los vecinos", comenta Lourdes Moreno, presidenta de la asociación. Los chabolistas, por su lado, aprueban vivir en otra casa. "Nosotros tampoco queríamos volver al Polígono, pero no teníamos otra opción", dice una de

las chabolistas.

Viviendas irregulares

De las 35 familias que tuvieron que huir el pasado 29 de marzo del Polígono Sur en Sevilla, sólo una de ellas tiene su vivienda legalizada. Las otras 34 han estado habitando de forma irregular las casas en las que residían hasta el día que abandonaron el barrio. En ese momento, la policía precintó los pisos.

Pero las más de 300 personas que forman estas 35 familias rompieron hace una semana los precintos para volver a las casas después de haber estado cuatro meses vagando por Sevilla en asentamientos chabolistas y descampados, de los que han sido desalojados hasta en siete ocasiones.

La Consejería de Vivienda y el Comisionado para el Polígono Sur ya han denunciado a estas familias por romper el precinto que tenían las casas tras ser abandonadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de agosto de 2009