Las Cortes Valencianas han elegido desde 1983 a un total de 22 senadores territoriales, algunos de ellos en diversas ocasiones, sin que ninguno haya sufrido los obstáculos que el PP está planteando desde hace meses a la designación de la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, en sustitución de su compañero de partido Andrés Perelló, que fue escogido parlamentario en las últimas elecciones al Parlamento Europeo.
El intento de humillar a Pajín con las manifestaciones públicas de varios dirigentes del PP, en el sentido de que están dispuestos a plantear un "examen" de la dirigente socialista en el que la Cámara pudiera contrastar sus posiciones sobre diversos temas valencianos, un tipo de comparecencia que se lleva a cabo en otros parlamentos autonómicos pero que es completamente inédita en las Cortes Valencianas, ha colmado el vaso de la paciencia de los socialistas, que han amenazado con romper la baraja en otros nombramientos institucionales en España. Ayer mismo, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, calificó de "inasumible" el bloqueo a la designación de Leire Pajín y urgió al PP a "rectificar" su postura.
El secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa, acusó a Zapatero de desconocer el reglamento de las Cortes y aseguró que su partido "en ningún momento ha planteado de forma oficial llamar a Pajín" para comparecer ante las Cortes Valencianas. Costa añadió que, de todas maneras, la idea le empieza a "parecer atractiva".El hecho es que las Cortes Valencianas jamás han hecho comparecer a ninguno de los senadores autonómicos que han designado desde 1983, como sí ocurre en el Parlament de Catalunya y en alguna otra comunidad autónoma. Incluso en casos especialmente polémicos nunca se ha planteado esa posibilidad. Y hay algunos bien recientes.
En marzo del año pasado, sin ir más lejos, levantó mucha polémica la designación de Alfonso Ferrada, que había dimitido de alcalde de Burriana al verse imputado en un caso de corrupción urbanística. Posteriormente, esa investigación fue archivada por el juzgado que la llevaba, pero los socialistas se abstuvieron en la votación porque consideraron improcedente nombrar senador autonómico a alguien en esa circunstancia. Ferrada ocupó la vacante dejada por Andrea Fabra, hija del líder del PP de Castellón, Carlos Fabra, que había sido designada senadora en 2007 y a la que Francisco Camps incorporó después a las listas del PP valenciano para las elecciones generales de 2008. Actualmente es diputada en el Congreso.
Entre los senadores territoriales elegidos por las Cortes Valencianas los ha habido que han sido reelegidos hasta en cuatro ocasiones, como fue el caso del popular José Miguel Ortí Bordá, entre 1986 y 1996. También figuran en la nómina de senadores autonómicos presidentes de la Generalitat y de las propias Cortes Valencianas. Son los casos de Eduardo Zaplana, entre 2002 y 2003, y de Joan Lerma, que se incorporó al Senado en 1996 y todavía es miembro de la Cámara Alta. Antonio García Miralles, ex presidente del Parlamento valenciano, fue senador entre 1996 y 2007 y Julio de España es senador desde que en 2007 fue sustituido en la presidencia de las Cortes Valencianas por Milagrosa Martínez.
La hasta ahora inédita medida es, no obstante, normal para Costa, que no ha oído "a nadie del Gobierno socialista en Cataluña, del tripartito, quejarse porque los futuros senadores territoriales de Cataluña acudan a comparecer a su parlamento para pasar el compromiso institucional con los catalanes". De cualquier forma, Costa negó que la medida suponga retrasar el nombramiento de Pajín. Pero los socialistas discrepan. En palabras de Elena Valenciano, secretaria de Organización del PSOE: "Llevan seis meses bloqueando la designación de Pajín, con el resultado de que los valencianos y los socialistas tienen un senador menos de los que les corresponden".
El examen de "valencianidad"
"Consiste en una intervención de los grupos parlamentarios ante un responsable al cual se le plantean las cuestiones que se consideran oportunas". Así de sencilla es, según el portavoz popular en las Cortes, Ricardo Costa, la prueba de "valencianidad" con la que el PP pretende seguir bloqueando el nombramiento como senadora por designación territorial de la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín. Una idea que Costa negó ayer haber planteado pero que a su juicio hasta debería proponer la afectada: "Me extraña que la propia Pajín no haya solicitado a voluntad propia su comparecencia en Cortes". Pese a ello, no parece que los senadores autonómicos del PP nombrados hasta ahora hayan pedido superar su propio examen de valencianidad. La cuestión es si el PP considera a Pajín poco valenciana por el hecho de haber nacido en San Sebastián, aunque haya vivido desde joven en Benidorm. Una particularidad que el PP nunca ha cuestionado, por ejemplo, al murciano de Cartagena Eduardo Zaplana para ser president. El líder de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, calificó de "irresponsable" y "surrealista" la propuesta del PP y de "fuegos artificiales para intentar desviar la atención" de sus procesos judiciales. Y Enric Morera, desde el Bloc, cree que PP y PSPV suspenderían la prueba y serían "los repetidores de la clase".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de agosto de 2009