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Reportaje:música

El reverso tórrido del Sónar

Nace el festival de electrónica Barcelona Summer Week, que aspira a convertirse en el mayor de Europa

A Cecilia Martínez no le importa el bochornoso calor. Ni siquiera en medio el millar de personas que la rodean bailando. Y sudando. Ni siquiera la distancia. Cosas de la música electrónica; ha recorrido los casi 12.000 kilómetros que separan Buenos Aires de Barcelona para escuchar al holandés Tiësto. Es más, está segura de que los 69 euros que gastó en la entrada y las once horas de vuelo valdrán la pena. "No hay eventos como este en mi país". El evento en cuestión no es otro que la Barcelona Summer Week, una especie de cumbre de los galácticos de la música de baile. Los mejores dj's del mundo han sido convocados (son casi un centenar) para la primera edición de un festival de música dance que ambiciona convertirse "en el más grande e importante de Europa". Nada menos.

El tal Tiësto es el Cristiano Ronaldo del trance, estilo musical tan hipnótico como su propio nombre indica. Tiene la costumbre de encabezar la lista de los dj's más cotizados del mundo (tiene una minuta por sesión entre 20.000 y los 70.000 euros).

Hasta que se convierta en lo que ambiciona, el Summer Week podría ser el único festival en el que se puede ver actuar a un bisnieto de Pablo Picasso (literal) y a un joven corredor de fórmula uno. Ante la mirada de cientos de jóvenes que bailaban ayer frente a una de las tarimas colocadas en la anilla Olímpica de Montjuïc, Jaime Alguersuari, piloto catalán de apenas 18 años, cambió el casco por los audífonos y el volante por una sofisticada consola para pinchar. "Para mí, tanto la música como la velocidad se basan en el sentimiento", dijo Alguersari.

A la descendencia del genial pintor malagueño no se la espera hasta mañana. Florián Picasso, nacido en Vietnam y adoptado por Marina Picasso cuando aún era un bebé, lleva unos días en Barcelona, restando importancia a su pedigrí: "En el mundo hay buenos o malos dj's, no importa qué apellido lleven".

En la primera categoría, la de la excelencia a los platos, se encuadran otros participantes en la cita, como Armin Van Buuren, Erick Morillo o David Guetta -quién recibió en su cabina a Kelly Rowland, ex integrante del grupo Destiny?s child y su nueva compañera de andanzas-.

De esta manera, Alex Flaqué, codirector del festival, pretende convertir a Barcelona en la capital europea de la música dance, con un evento que pretende atraer a más de 50.000 personas durante el fin de semana y que ayer se antojaba como el reverso tórrido y tirando a comercial del vanguardista Sonar. "El concepto del Mediterráneo, con su clima y sus playas, favorece a la música house", aseguró Flaqué. El eterno imán turístico de Barcelona hará el resto.

Quizá solo quede pues, como Cecilia Martínez, abandonarse al ritmo de una industria que mueve millones de euros pese a que la edad de oro de los grandes dj's parece superada. Con Ibiza en cierta decadencia, el Barcelona Summer Week llega con la idea de agradar y las cartas boca arriba: Que nadie busque aquí eso que llamaban IDM (Intelligent dance music) porque de lo que se trata es de poner en danza a las masas. La etiqueta de lo que se baile es lo de menos. Aunque si quieren saberlo, ahora todo parece transido del mínimo común denominador del house. Acaso la música más veraniega de todas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de agosto de 2009