No está en la manzana de la discordia del Eixample barcelonés, ni siquiera es la fachada principal, pero la casa Comalat, diseñada por el arquitecto Salvador Valeri i Pupurull entre 1906 y 1911 y situada en la manzana triangular donde confluyen la avenida Diagonal y la calle de Còrsega, puede presumir de tener dos fachadas, y la posterior es una de las más originales de toda Barcelona. Tras nueve meses de restauración, la fachada trasera luce su aspecto original, que permite admirar el extraordinario trabajo artesanal y el color del mosaico, el vidrio y la madera.
Durante los trabajos de restauración se ha limpiado la cerámica policromada creada por el artista Lluís Bru i Salelles que decora toda la portada a modo de horror vacui; se han rehabilitado los vitrales de las ventanas y se ha restaurado la ondulante galería de madera cerrada por persianas enrollables. Según un portavoz del edificio, "se han sustituido entre el 60% y el 70% de la madera de pino original por maderas tropicales, que resisten mejor la intemperie".
Obra más representativa de Salvador Valeri i Pupurull (1873-1954), la situación de la casa Comalat permitió al arquitecto crear dos fachadas diferenciadas. La principal, en piedra, con grandes balcones de formas orgánicas y la posterior, para la que el arquitecto reservó el color y las formas arriesgadas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de agosto de 2009