Cuando casi todas las informaciones que hay sobre el sector financiero son sombrías, Cajasol recibió ayer una buena noticia. La agencia Fitch ratificó ayer a la entidad sevillana con la calificación de A- como emisor de deuda a largo plazo. Además, Fitch mantiene la calidad crediticia de la caja presidida por Antonio Pulido como estable en los próximos dos años. En una nota, Cajasol subrayó que en los últimos meses las agencias calificadoras han rebajado esta ratio a la mayoría de entidades financieras españolas.
Fitch destaca que Cajasol mantiene en tiempos de crisis unos buenos niveles de solvencia y de liquidez, lo que transmite una proyección positiva de la entidad dentro del sector financiero.
Según la nota de Cajasol, Fitch destaca también algunos aspectos claves de la gestión de la caja sevillana, como su buena generación de ingresos y sus recursos propios. "La caja tiene una buena gestión, y se están ejecutando medidas de recorte de gastos", asegura el informe de Fitch.
Recientemente, Antonio Pulido puso en marcha un plan de optimización y racionalización de los gastos, que según la entidad ya se está reflejando en la mejora de la ratio de eficiencia.
Sobre los riesgos, Fitch asegura que el crecimiento de los préstamos se ha ralentizado durante los últimos años, y que Cajasol dispone de una muy baja concentración del riesgo individual.
La agencia hace hincapié también en que la caja trabaja desde 2006 en reducir el riesgo inmobiliario y que ahora su riesgo es menor que el de otras entidades españolas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de septiembre de 2009