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Figueres multará con hasta 3.000 euros a los usuarios de sexo de pago

La presión contra la prostitución se extiende en el Alt Empordà. Desde julio, La Jonquera multa a la prostituta y al cliente con hasta 3.000 euros por realizar sexo en la vía pública. Ahora se suma Figueres, pero lo hace con una particularidad: en lugar de multar a las meretrices, sancionará sólo a los clientes. El borrador de la ordenanza de civismo establece como falta muy grave comprar o intentar comprar sexo en la calle, y prevé multas de entre 1.500 y 3.000 euros. El Consistorio espera que la norma entre en vigor en enero.

El objetivo no es ejercer más presión sobre las mujeres. "La prostitución es un acto de violencia sobre la persona prostituida. Sería un contrasentido que la ley cayera contra esa persona que ya está castigada", defiende el concejal de Seguridad Ciudadana, José Luis Yécora (CiU). La ordenanza persigue que las prostitutas puedan dejar su oficio. "Si las sancionamos, sólo hacemos más difícil que puedan dejarlo", explica Yécora. Para eso, el borrador establece medidas de asistencia a las prostitutas.

Por su parte, el Ayuntamiento de Lleida, gobernado por el PSC, ha multado a seis mujeres en el último mes por ejercer la prostitución en la vía pública en aplicación de la ordenanza de civismo que entró en vigor en febrero. Esta norma prevé multas tanto para las prostitutas como para sus clientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de septiembre de 2009