Debe ser el espíritu Guardiola que planea por la Semana de la Moda de Valencia: tirar de cantera. La primera jornada la abrió el crack local José Zambrano con una colección que no anda corta de ambición: Hacerse hombre. Zambrano se repite con astucia táctica y a partir de los aciertos de previas colecciones. Aún así, un trabajo muy interesante que va fraguando estilo. Zambrano se decanta por el tejano y la piel resuelta en grises y negros.
Pretendiendo repetir la hazaña salta a la cancha el nuevo fichaje bilbaíno Manuel de Gotor, que reaparece zizagueante en el calendario de pasarelas con su colección de ropa interior y baño para hombre. Va directo al turrón. Feromonas enfundadas en licras combinadas con rizo de algodón. Quien tuvo, retuvo. Por su parte, La Cinta Roja abre ligeramente la espita del sentido lúdico y aborda en su colección Este año a Benidorm un trabajo coherente y de escasa afectación cool. Lo mejor, las prendas baño en ganchillo hecho a mano.
No se vayan todavía, hay más. El punto de inflexión que se ha marcado el diseñador Miquel Suay no ha supuesto, precisamente, una ruptura radical, sino un ligero trabajo de afinación de su herencia inmediata. Eso sí, sale mejor parado en hombre que en su línea de mujer. Las diseñadoras Mónica Lavandera y Yiyi Gutz exhiben empuje y quieren demostrar algo que no se justifica con impetuosidad y moderneo, sino con serenidad y lo comercial bien entendido. PorFin! ya sabemos cómo va a cuajar en esta liga local. No hay sorpresas de esas que te encogen el ombligo. Alejandro Saez de la Torre enseña en este grandes éxitos su trabajo sin exasperar el tono, alcanzando una marcada voluntad de estilo en sus planteamientos formales. Y con eso, game over.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de septiembre de 2009