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La Caixa y Slim crean una fundación social en México con 55 millones de capital

La Caixa y el grupo financiero Inbursa, del empresario mexicano Carlos Slim, han creado una fundación que tiene como objetivo contribuir a "la salud, la educación, la cultura y la formación de capital humano" de los más desprotegidos. La Fundación Inbursa, nombre del recién creado organismo, tendrá un capital de 1.000 millones de pesos (55 millones de euros).

En el acto de presentación de la fundación, celebrado el pasado lunes, estuvo la infanta Cristina, acompañada del magnate Carlos Slim, el tercer hombre más rico del mundo según la revista Forbes; y, Jaime Lanaspa, director general de la Fundación La Caixa y, por tanto, uno de sus jefes. Porque la infanta -hace 15 días trasladó su residencia de Barcelona a Washington- acudió al Distrito Federal por motivos de trabajo.

En su calidad de directora de la Obra Social de la entidad catalana, presentó la Fundación Inbursa. "La fundación Inbursa", declaró la infanta, "ayudará a satisfacer las necesidades de las poblaciones más vulnerables de la región", y añadió que éste no es un empeño nuevo de La Caixa. Detalló que, desde hace 12 años, la entidad para la que trabaja ha financiado más de 398 proyectos en 60 países, lo que ha supuesto una inversión de 51 millones.

La relación entre La Caixa e Inbursa es reciente, pero tiene el proyecto firme de perpetuarse en la región. Hace sólo un año que La Caixa finalizó la adquisición de un 20% de Inbursa en una operación que supuso una inversión de 1.600 millones. Ahora ya se encuentran en pleno periodo de expansión en América Latina.

El presidente de Inbursa, Marco Antonio Slim, uno de los hijos del magnate, contó que la primera etapa es lógicamente México, donde en los próximos dos años prevé abrir 400 nuevas sucursales y duplicar su cartera de clientes, casi siete millones en la actualidad.

La presentación de la fundación también da una pista de cuáles van a ser los nuevos cometidos de la infanta tan sólo unos días después de su traslado a la capital de EE UU, donde su esposo, Iñaki Urdangarín, trabaja para Telefónica Internacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de septiembre de 2009