Navegaban rumbo al caladero de merluza con el mar en calma. De madrugada, 20 millas al noroeste de San Andrés de Teixido, el barco se escoró repentinamente en un viraje y en pocos minutos volcó. Eran las 3.12 horas de la madrugada y a bordo del Hermanos Landrove casi toda la tripulación dormía. En muy pocos segundos, y con lo puesto, cinco marineros gallegos y un joven ruso consiguieron auparse al bote salvavidas. El armador y patrón del barco, Andrés Landrove Yáñez, quedó atrapado en el puente, enredado entre el aparejo mientras la embarcación volcaba. La quilla quedó flotando hacia arriba, con la cubierta sumergida en el mar. Cuatro horas después, otro volantero de su propiedad, Os Merexos, recuperaba el cuerpo de su patrón entre las redes.
Los otros seis tripulantes, todos vecinos de Cariño, fueron rescatados a las 4.06 horas, 56 minutos después de naufragar, por el Mercedes III, un barco de Muxía que había zarpado horas antes del puerto cedeirés para faenar. De camino, localizaron la embarcación con los seis supervivientes, conmocionados pero ilesos. Al amanecer, desembarcaron en Cedeira.
Uno de ellos, Francisco J. Rodríguez Yáñez, primo del fallecido, fue trasladado al hospital ferrolano con una lesión en un pie; poco después recibió el alta y regresó a Cariño, a donde trasladaron el cadáver del patrón fallecido. Rondaba los 50 años y llevaba tres décadas embarcado. Tenía mujer y dos hijos. "Era un marinero experimentado, pero en el mar puede pasar de todo", explicó el patrón mayor de la Cofradía de Cariño, Juan Manuel Fachal. "Llevaba toda la vida en el mar y con un barco nuevo. Volcó muy rápido y de forma extraña" recalcó el alcalde, José Luis Armada.
En Cariño nadie se explica lo ocurrido. Cinco tripulantes son de este municipio. Todos jóvenes y buenos profesionales del mar. El sexto, de nacionalidad rusa, lleva un lustro en la villa y en la cofradía "es uno más". Una prima de Francisco Yáñez, uno de los marineros rescatados, contó que, según el relato de este tripulante, todo ocurrió "en menos de tres minutos". Sin éxito, buscaron al patrón en el mar, hasta que fueron rescatados.
El Hermanos Landrove, fabricado en fibra y con el casco de acero, estaba completamente nuevo. Empezó a faenar en noviembre del 2008 y Landrove no era su patrón habitual. Sustituía a su empleado durante las vacaciones. Mañana, los miembros de la comisión de Fomento para la investigación de accidentes marítimos escucharán el relato de los supervivientes e inspeccionarán el barco. En Cariño, especulan con un defecto estructural como causa del siniestro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de septiembre de 2009