Los clientes del hotel de lujo Miguel Ángel se despertaron ayer con un susto. Poco antes de las ocho de la mañana, el humo procedente de una habitación en la que se había originado un pequeño incendio, en la segunda planta, obligó a desalojar el edificio del número 29 de la calle de Miguel Ángel, en la esquina de José Abascal y el paseo de la Castellana. Unas 200 personas, entre los que pasaban la noche en el establecimiento y los empleados, tuvieron que abandonar las instalaciones mientras los bomberos apagaban el fuego y se ventilaba el edificio. "El humo quedó bien compartimentado en el pasillo pues las puertas se cerraron automáticamente", explicó un portavoz de emergencias.
El Samur atendió a seis personas, cuatro clientes y dos empleados, por intoxicaciones leves por haber inhalado humo. Uno de ellos, el primer trabajador del hotel que entró en la habitación afectada, según relataba después el director del establecimiento, fue trasladado al hospital Clínico, pese al pronóstico leve, para mantenerlo en observación porque padece asma.
A las 8.20 los clientes pudieron volver a sus habitaciones, salvo los de la segunda planta, que tuvieron que esperar un poco más. Los inquilinos del dormitorio en el que se produjo el fuego fueron trasladados a otro. La habitación quemada se mantendrá cerrada hasta que se hagan las reparaciones necesarias, según relató Juan Manuel Soria, el director del hotel.
"El protocolo de desalojo ha funcionado perfectamente", afirmó Soria, satisfecho porque los clientes no hubieran sufrido demasiadas molestias.
Por el momento se desconoce qué fue lo que provocó el incendio en la habitación, aunque la hipótesis más sólida es que se trató de un problema eléctrico, posiblemente de una lámpara o algún otro aparato similar, según aseguró un portavoz de emergencias.
Mientras trabajaron los bomberos, se cortó momentáneamente el tráfico de la calle y se cerró una de las bocas de acceso al metro de Gregorio Marañón, situada a pocos metros de la puerta del hotel, informa Efe.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de septiembre de 2009