En varias canchas se corea el canto de guerra contra el monopolio de los dos clubes de baloncesto con ascendente futbolístico. Los asiduos están cansados de tanto Barcelona y tanto Madrid a pesar de que en los últimos años el Unicaja (2006) y el Tau (2008), ahora Caja Laboral, han roto su sempiterno dominio en la Liga ACB. Pero a la mayor parte de la afición, audiencias de televisión en la mano, le va todo lo que tenga que ver con el clásico por excelencia.
La temporada que empieza hoy sirve un menú pantagruélico porque el Barça y, sobre todo, el Madrid han tirado de la chequera (sus presupuestos, de 28 y 26 millones de euros, casi doblan a los del Unicaja y el Caja Laboral) para formar dos plantillas excelentes y con posibilidades de reverdecer laureles también en la Euroliga, competición en la que los azulgrana ganaron su único título en 2003 y a los blancos no se les ve el pelo en la final four desde 1996.
El Madrid inició su particular revolución fichando a Antonio Maceiras y Ettore Messina, dos de las personas con más prestigio en los despachos y los banquillos europeos. Su ascendente avala siete fichajes (Prigioni, Hansen, Kaukenas, Velickovic, Garbajosa, Vidal y Lavrinovic). El Barça, de la mano de Joan Creus y Xavi Pascual, no se quedó atrás, aunque por motivos diferentes, ya que marcó el paso el curso pasado. Pero la NBA arrambló con algunas figuras de la ACB, en este caso Ilyasova (Milwaukee Bucks) y Andersen (Houston Rockets). A cambio, el campeón reclutó a Ndong, Lorbek, Morris y Mickeal y añadió la guinda al pastel con el fichaje más caro de la historia del baloncesto europeo, el de Ricky Rubio, por el que pagó 4,2 millones al DKV Joventut.
Ha cambiado más de la mitad de los planteles de los cuatro favoritos: Barça, Madrid, Caja Laboral y Unicaja. En los hipotéticos cincos iniciales, el Barça sólo mantiene a Navarro; el Madrid, a Bullock y Reyes; el Caja Laboral, a Teletovic y Splitter, y el Unicaja, a Cook y Welsch.
Las permutas de camiseta y los fichajes a granel atañen a todos: Mumbrú y Moiso (Bilbao), De Colo y Marshall (Valencia), Mario Fernández, Tripkovic, Tucker y Bueno (Joventut), Oliver, Caner-Medley y Germán Gabriel (Estudiantes), Asselin (Cajasol), Chase (Valladolid), Barbour e Ignerski (Lagun Aro), Batista y Fitch (Fuenlabrada), Calloway y Kirksay (Cajasol) y Carroll y McDonald (Gran Canaria) son sólo algunas de las incorporaciones que más llaman la atención. Pero los cambios han sido inacabables. Entre los jugadores más destacados que ha perdido la competición están, además de Ilyasova y Andersen, Raúl López y Cabezas (Khimki), Rakocevic y Santiago (Efes de Estambul), Kelati (Olympiacos), Jasaitis (Galatasaray), Borchardt (Villeurbanne) e Ibaka (Oklahoma City).
La ACB vuelve a la competición de 18 equipos y corrige el disparate del último curso, en el que tan sólo hubo 17. No se cubrió entonces la baja del Akasvayu Girona, fulminado por la crisis económica que afectó especialmente al ladrillo. Ahora, 19 años después de que denunciara una alineación indebida, se ha readmitido por imperativo legal al Obradoiro, que ha pasado a llamarse Xacobeo Blu:sens. Y también se ha recuperado el formato del play off al mejor de cinco partidos a partir de las semifinales tras el fracaso de la fórmula al mejor de tres.
Los momentos culminantes de la temporada se producirán del 18 al 21 de febrero con la celebración de la Copa del Rey, en Bilbao, y del 20 de mayo al 19 de junio con la disputa de los play off por el título.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de octubre de 2009