Tres urbanizaciones de Vigo con un total de 430 viviendas sobre las que pesaban sentencias que implicaban su demolición han tramitado de nuevo sus licencias de acuerdo al plan general de urbanismo. Tras obtener la licencia municipal, podrían evitar su derribo si finalmente los tribunales aceptan la inejecución de la sentencia.
Una de estas urbanizaciones, la de Jacinto Benavente (180 viviendas), ya obtuvo la licencia municipal, y otras dos, las de Torres Ifer (194) y A Pastora (56), también han solicitado nueva licencia, que en la Xerencia de Urbanismo consideran factible otorgar, aunque aún no han estudiado en detalle su adaptación a las exigencias del nuevo plan general. En los tres casos, los procedimientos que acabaron con la sentencia de ilegalización fueron emprendidos por Eduardo Canabal, un ciudadano sin interés directo en las urbanizaciones.
Otras urbanizaciones también amenazadas por la piqueta y que suman un millar de viviendas más tienen soluciones más complicadas, según fuentes del urbanismo local. Serían las de Finca do Conde, aunque también ha solicitado ya nueva licencia; Rosalía de Castro (500 viviendas) y la Colina de Castrelos (90), en cuya "adaptación al medio" trabaja un arquitecto propuesto por el colegio gallego, Javier Vizcaíno, como último recurso para evitar su "demolición total o parcial", como ordenan desde hace años los tribunales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de octubre de 2009