Sólo el ex ministro de la Defensa de Venezuela, Raúl Emilio Baduel, sigue detenido en la celda de los generales. El jueves, los tribunales militares decidieron que juzgarán en libertad a los compañeros de calabozo de Baduel: el general Wilfredo Barroso y el almirante Carlos Millán Millán, presos desde hace un año acusados de un delito de magnicidio y rebelión contra el Gobierno de Hugo Chávez.
El juez que investiga la causa decidió aceptar la petición que hizo la defensa hace seis meses para que los generales fuesen juzgados en libertad. Ésta es la única audiencia que se ha realizado para debatir el caso desde que Barroso y Millán fueron acusados y detenidos, en septiembre de 2008. La siguiente sesión del juicio fue fijada para el 19 de octubre. Hasta que culmine el proceso, los generales tienen prohibido salir del país y hacer declaraciones sobre su caso. Deben presentarse una vez por semana ante el juez.
El 10 de septiembre de 2008 Barroso y Millán fueron acusados de urdir un plan para derrocar y asesinar a Chávez. Esa noche, el programa La hojilla, en el canal público Venezolana de Televisión, difundió unas escuchas telefónicas en las que se escucha a un supuesto grupo de oficiales, entre los que estarían Barroso y Millán, tramar el complot. Al día siguiente, ambos se reportaron ante la Fiscalía Militar para conocer los cargos en su contra y, desde entonces, permanecían detenidos ante el "peligro de fuga".
Baduel sigue detenido mientras se le juzga por los delitos de enriquecimiento ilícito, abuso de poder y faltas al decoro militar.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de octubre de 2009