En plena baja de incapacidad temporal por las complicaciones durante su embarazo, el Grupo Popular en el Ayuntamiento de San Fernando de Henares decidió prescindir de ella. Cristina es una de las empleadas eventuales del Ayuntamiento y hace labores de prensa para el PP. Aunque trabaja para la oposición, su puesto depende directamente del Consistorio, que se ha negado a firmar el despido para no vulnerar la ley.
El alcalde, Julio Setién (IU), recibió la semana pasada una misiva del portavoz del PP, Eusebio González, con este texto: "Reunido el grupo de concejales del Partido Popular, ha decidido que se cese a la asistente del grupo (...) con fecha de cese el próximo día 6 de octubre agradeciendo sus servicios". González solicitaba también sustituirla por otra persona.
"Moralmente es impresentable", dice la concejal de Personal
Una vez estudiados los informes técnicos de la Concejalía de Personal y del secretario general, el Ayuntamiento desestimó la petición, "teniendo en cuenta que se vulnera el artículo 14 de la Constitución y la Ley Orgánica de Igualdad de Hombres y Mujeres de 2007".
Los populares han explicado después que querían lo mejor para ambas partes. "El único interés del grupo ha sido tener a una persona que diese asistencia. Y si esto se podía producir ayudando al anterior cargo de confianza mejor, ya que nos había manifestado su intención de trasladar su residencia a su ciudad natal para seguir allí con su embarazo y que se produjese el parto en esa ciudad", explica la oposición.
La afectada, sin embargo, aclaró a este periódico que su intención no fue dejar de trabajar para el grupo, sino continuar la baja en su ciudad natal, Zaragoza, acompañada por su familia, para después reincorporarse a su empleo. Esto mismo se lo notificó al Consistorio en un fax en el que mostraba su disconformidad con el despido. No quiso entrar en más polémicas: "Yo sólo pretendo seguir tranquila con mi embarazo".
El PP, que mandó una nota y no quiso hacer más aclaraciones, insiste en que se trata de una manipulación, que fue el propio Ayuntamiento el que le indicó los pasos que tenía que seguir. La concejal de Personal y Régimen Interior de San Fernando, Antonia Arenas, lo desmiente. "Moralmente nos parece impresentable que se pretenda despedir a una trabajadora embarazada y de baja laboral. Hasta que esta situación no se aclare, el Ayuntamiento no va a prescindir de ella, a pesar de las reiteradas peticiones que ha hecho el portavoz del Grupo Popular", aseguró. Otras fuentes municipales se preguntan por qué se metieron los populares "en este lío" cuando "es obvio" que no se puede despedir a una embarazada.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de octubre de 2009