Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La autopsia no revela ninguna dolencia previa del conductor

Euskotren no aportó ayer más detalles de la investigación del accidente en la estación de Lezama, cuando una unidad no paró en el final de la línea y chocó contra el muro de contención. Además del fallecido, hubo otros tres heridos, pero dos de ellos (una mujer de 23 años y un hombre de 28) ya han sido dados de alta y pudieron dormir en sus domicilios la misma noche del jueves. La herida más grave, M. C. S. S., de 57 años, sigue ingresada en la UCI del Hospital de Cruces con un traumatismo craneo-encefálico y fracturas varias, "con pronóstico muy grave", según informó la dirección del hospital.

Ayer se realizó la autopsia del cadáver del maquinista y, según fuentes oficiales, no se ha detectado ninguna patología que pudiera causar la pérdida de control del tren. Tampoco restos de sustancias estupefacientes o alcohol. El examen forense no excluye que pudiera haber sufrido un desvanecimiento, pero sí descarta un ataque al corazón u otra dolencia previa. El fallecimiento se produjo por un fuerte golpe en el tórax y en el cráneo, según los medios consultados.

Euskotren ya debe disponer de los primeros datos del sistema informático, la caja negra de los trenes que registra todos los datos del viaje. Fuentes de la compañía señalaron que los resultados de la investigación estarán listos en el plazo de "entre siete y diez días" y se negaron a adelantar ninguna hipótesis.

El convoy disponía de sistema de frenado automático, que controla la velocidad máxima, aunque éste es desactivado por el conductor cuando se llega a una estación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de octubre de 2009