El aguacero que cayó ayer sobre buena parte de Cataluña se cebó en el transporte público, aunque no causó grandes estropicios. La lluvia originó retenciones de 15 kilómetros en las vías de acceso a Barcelona, y el Trambesòs estuvo tres horas fuera de servicio por la caída de un rayo en la catenaria. El temporal fue especialmente intenso en el Pirineo occidental -donde se acumularon hasta 110 litros de agua por metro cuadrado- y en Tarragona. Los bomberos no tuvieron que realizar ningún servicio destacado. El Servicio Meteorológico de Cataluña prevé para hoy una nueva borrasca, con precipitaciones por la mañana y fuertes vientos (de hasta 90 kilómetros por hora) por la tarde.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de octubre de 2009