Barcelona vuelve a lo tradicional en la ambientación de las calles por Navidad. Tras la polémica de las mortecinas luces del año pasado y los abetos metálicos, el Ayuntamiento de Barcelona ha dado un giro de 180 grados en la decoración navideña de este año. Así que en las calles se instalarán galets gigantes. Habrá 26 galets de resina de dos metros de altura y con luz en el interior que se fijarán al suelo en otros tantos puntos estratégicos de la ciudad.
Además de los galets, la fachada del Ayuntamiento proyectará un gran calendario de adviento y cada día abrirá una ventana. También se instalarán 10 escenarios -uno por distrito- con todo tipo de actuaciones, entre las que no faltarán Els pastorets. Los 21 ejes comerciales de la ciudad han apostado este año por más luz y color y durante más horas. Los abetos metálicos del año pasado -que se iluminaban con el impulso del pedaleo de bicicletas y placas solares- se ubicarán fuera del centro de la ciudad. El sistema de iluminación de este año tiene un coste de dos millones de euros. La mitad aproximadamente la aportarán los comerciantes y el resto procederá del Consistorio y de los ingresos que se obtengan por patrocinio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de octubre de 2009