Cinco meses después de que un juzgado de Ferrol la condenase por despido improcedente y la señalase como la persona que echó a una trabajadora empleada sin contrato y sin Seguridad Social en un domicilio y una empresa familiar, Ana María Díaz López continúa ejerciendo como directora general de la Consellería de Traballo. En el Parlamento, 72 diputados debatieron ayer durante casi una hora sobre si la alto cargo condenada debía seguir en la Xunta. La mayoría del PP, 37 votos, incluido el del presidente Alberto Núñez Feijóo, concluyó que sí. No se quedó en eso, el grupo parlamentario popular, a través del diputado Alberto Sueiro, denunció una "persecución" de PSOE y Bloque a la directora general para aumentar la "repercusión mediática" del caso. Habló de "cruzada, como las limpiezas de sangre de la Edad Media", y esgrimió que "los hechos", el despido de una trabajadora sin contrato, sucedieron antes de que Díaz López ingresase en la Xunta. La notificación de la condena la recibió, no obstante, cuando ya era parte del Gobierno.
En eso incidió la oposición. El diputado socialista José Tomé Roca preguntó si Traballo ha abierto un expediente a la empresa familiar de Díaz López por emplear a personal sin contrato en un restaurante. No hubo respuesta por parte del PP. Sueiro se limitó a preguntar si socialistas y nacionalistas creen que un alto cargo del Gobierno no puede "tener un fallo en toda su vida" e invitó a ambos partidos a aplicar esa doctrina en los municipios donde gobiernan.
El listado de reproches de la oposición fue interminable. El portavoz del BNG, Carlos Aymerich, recriminó a los populares que mantengan como responsable del cumplimiento de la ley a alguien que la "ha vulnerado de forma flagrante". Tomé Roca apeló directamente al presidente de la Xunta cuando entraba en el hemiciclo: "Destituya a la directora general y reponga la transparencia en la Consellería de Traballo". Sin éxito. Feijóo, como el resto de la bancada popular, apretó el botón rojo y desbarató la moción.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de octubre de 2009