El Gobierno ha galardonado la restauración de la Mezquita de Córdoba. El Ministerio de Cultura falló ayer los premios Ciudades Patrimonio de la Humanidad. El primer premio, dotado con 24.000 euros, fue a parar a los arquitectos Gabriel Ruiz Cabrero y Gabriel Rebollo Puig por el proyecto de restauración de la Mezquita-Catedral de Córdoba, presentado por el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Arquitectos.
Cultura distingue a los arquitectos "por su trayectoria paradigmática de 30 años, en la que destacan la utilización de técnicas tradicionales de restauración, su trascendencia como modelo de intervención en un entorno delicado que ha servido de ejemplificación a nivel internacional en este tipo de intervenciones y finalmente por su labor de investigación y documentación". El segundo premio, dotado con 18.000 euros, recayó en el proyecto del Parador Nacional de Alcalá de Henares, presentado por el Ayuntamiento de la localidad madrileña.
Jurado del galardón
El jurado, presidido por Ángeles Albert de León, directora general de Bellas Artes y Bienes Culturales, estuvo compuesto por Carlos Hernández Pezzi, presidente del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España; Trinidad de Antonio, jefa del Departamento de Educación del Museo del Prado; Belén Martínez Díaz, directora general de Archivos, Museos y Bibliotecas del Área de las Artes del Ayuntamiento de Madrid; Javier Rivera, catedrático de Historia de la Arquitectura y de la Restauración de la Universidad de Alcalá de Henares; Julián Lanzarote, en representación del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad; y Cristóbal Vallhonrat, en representación del Comité Español del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios de España (Icomos). Actuó como secretaria Ángeles Alastrué, subdirectora general de Protección del Patrimonio Histórico.
Estos galardones recompensan la labor de personas físicas o jurídicas en el ámbito de la conservación, restauración, promoción y difusión del patrimonio histórico y cultural realizada en las ciudades cuyos conjuntos históricos o monumentos singulares hayan sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. También valora la revitalización social de los conjuntos históricos y la vida en las ciudades patrimoniales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 2009