El PP vasco reprochó ayer al Ejecutivo autonómico que no haya prohibido la manifestación convocada para el próximo 2 de enero en Bilbao por la asociación de familiares de presos de ETA, Etxerat. A través de una pregunta en el Parlamento, el popular Carlos Urquijo pidió al consejero socialista de Interior, Rodolfo Ares, "un poco más de ambición", convencido de que "está en su mano impedir una nueva humillación a las víctimas" de la banda.
El consejero defendió que "no ha encontrado razones" para impedirla ya que, "mientras la Justicia no diga lo contrario, Etxerat es una organización legal". Según recordó, la Audiencia Nacional ya permitió un acto similar del mismo colectivo en enero de 2008. No obstante, Ares aclaró que su departamento adoptará las medidas necesarias para que no haya desórdenes públicos durante la marcha e impedir que "se ofenda la memoria de las víctimas".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 2009