Mientras Feijóo presidía el Consello de la Xunta, al otro lado de la plaza del Obradoiro, Manuel Vázquez se dirigía a empresarios y políticos en la conferencia coloquio del Fórum Europa Tribuna Galicia. Y allí, en el Hostal de los Reyes Católicos, coincidía con el presidente gallego en otra observación, más allá de la representación parlamentaria en las cajas. Como Feijóo, abogó por ampliar la base territorial de los ayuntamientos. Por reducir su número, aunque evitó citar la palabra fusión, referida en este caso a la de los municipios. "Es una palabra que cada vez me da más escalofríos", bromeó el secretario general del PSdeG.
Vázquez se refirió en su discurso a la división administrativa como uno de los principales elementos que "bloquean" el desarrollo de Galicia. "¿Puede ser competitivo un país como Galicia con 315 ayuntamientos, de los que 55 son menores de 1.500 habitantes?", se preguntó. "Muchos de ellos, sobre todo los pequeños, empiezan a ser un problema más que una solución para los ciudadanos", agregó, para concluir: "Se necesita una reforma administrativa". La alergia al término fusión llevó a Vázquez por el terreno de la "confluencia" y la "concentración", eufemismos para referirse a la unión voluntaria de ayuntamientos, con el objetivo de lograr "mayor competitividad".
Le escuchaba un buen número de alcaldes. Todos los regidores socialistas de las ciudades estaban presentes en la charla. A ellos envió otro mensaje: el PSdeG cuenta con "datos precisos" que revelan que, en las elecciones municipales de 2011, los socialistas seguirán "gobernando en todas las capitales de Galicia". También asistieron al encuentro el ex presidente Emilio Pérez Touriño, el delegado del Gobierno, casi todo el grupo parlamentario y muchos concejales socialistas. Fuera del partido, también asistió, además de Gayoso, el presidente de la patronal gallega, Antonio Fontenla. En otra mesa, siguió la intervención el director de cine José Luis Cuerda.
Como el auditorio era mayoritariamente del partido, se explayó Vázquez con sus proclamas de optimismo en clave interna. "Gobernamos el 58% de Galicia", recordó, en referencia a ayuntamientos y diputaciones socialistas. "Queremos ser la alternativa real de gobierno, con voluntad de tener un papel preponderante y seguir transformando este país", arengó a los suyos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 2009