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El PSE avala los presupuestos de Vizcaya pese a ser "pobres"

Las Juntas rechazan la devolución de las cuentas de 2010

Sin sorpresas, como se preveía, la Diputación de Vizcaya recibió vía libre para sus presupuestos de 2010. Los socialistas se abstuvieron en la devolución de las cuentas, pedida por casi todos los grupos de la oposición, lo que asegura su aprobación a finales de este mes, en el definitivo pleno de las Juntas Generales. "Son pobres y nada participativos, pero sería muy malo no contar con ellos", justificó ayer su voto el portavoz del PSE, Iñaki Egaña. El pacto de estabilidad firmado con el PNV y Hamaikabat para toda Euskadi ha evitado problemas a los peneuvistas en Vizcaya, que además han aprovechado para no incluir prácticamente ningún cambio en el proyecto. Sólo se han aceptado tres de las 18 actuaciones pedidas por los socialistas, que tienen un reflejo de un millón de euros.

El PP reclama un profundo debate sobre el gasto corriente foral

Con este panorama, el primer debate en la Casa de Juntas de Gernika fue anodino, pese a que las cuentas de Vizcaya se reducen por vez primera en 15 años: el presupuesto de gestión propia será de 1.736 millones, un 7% menos que este año, a lo que hay que añadir el endeudamiento previsto de 112 millones. Los socialistas, con su abstención, apenas entraron en el debate y únicamente censuraron que la Diputación piense más "en vender determinados proyectos estrella" que en ayudar a los ayuntamientos y a la actividad económica.

Carlos Olazabal, portavoz del PP, puso en cuestión las cifras de las cuentas, al existir una previsión de recaudación de "un 7% más, pese a la caída del PIB", y criticó que el gasto en personal "suba un 7,5%". También reclamó un debate profundo para reducir los gastos de funcionamiento de la Diputación. José Ferrera (EB) demandó una gran reforma fiscal para lograr una mayor recaudación y Iosu Murguia, de Aralar, criticó la "privatización" de los servicios sociales y que los recortes en Cultura (de un 39%) no afecten al proyecto del Guggenheim en Urdaibai, con una partida de un millón.

Aizbea Atela, del PNV, apuntó que lo urgente es luchar contra la crisis y, por ello, "no es el momento para acometer modificaciones profundas" en la fiscalidad. La Diputación, pese a los recortes, ha garantizado la financiación y los plazos de ejecución de su 15 principales proyectos, entre ellos la Supersur (la nueva autovía de peaje en torno a Bilbao), el nuevo San Mamés o el campus tecnológico de la Universidad del País Vasco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 2009