El PP da por perdida cualquier posibilidad de reconducción de las relaciones con el PSE alavés hasta que las urnas emitan su dictamen en las elecciones municipales y forales de 2011. Pero también tiene tomada la decisión de minar sin concesiones a su máximo responsable, Txarli Prieto, también cuestionado en la ejecutiva vasca del PSE y los otros dos territorios.
Ayer fue el propio presidente del partido, Antonio Basagoiti, quien cargó contra él, advirtiéndole de que "muerde la mano que le da de comer", en referencia al sostén del PP al Gobierno en minoría de Patxi López. Prieto excluye al PP en Álava y alimenta al PNV, acusó, y esa actuación suya contraviene el espíritu de cambio político que animó a ambos partidos al acuerdo para relevar Ibarretxe del Gobierno. Basagoiti dijo que Patxi López, al que se refirió como secretario general del PSE y no como lehendakari, es consciente de esa situación y negó que el conflicto esté originado por incompatibilidades personales de los dirigentes de ambas formaciones en Álava. El PSE va, en ese territorio, "en dirección contraria al entendimiento con el PP, por intereses distintos a los de Álava y el país".
Basagoiti descartó indirectamente que la posición de Prieto vaya a perjudicar su acuerdo con el PSE de Patxi López, al señalar que la solución "llegará dentro de año y medio", en referencia a las elecciones locales y forales. "El PP va a ganar por mucho a Txarli Prieto", predijo, porque los electores saben que éste "sólo mira por sus intereses personales".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 2009