La asociación ecologista WWF denunció ayer la falta de soluciones a las "graves amenazas" que, en su opinión, sufre el Espacio Natural de Doñana, en especial la escasez y mala calidad del agua, así como la aparición de nuevos riesgos como el oleoducto a Extremadura y el dragado del Guadalquivir. WWF conmemoró el Día Mundial de los Humedales con un viaje en globo por los alrededores de Doñana en el que explicó a la prensa el efecto de algunas de estas amenazas.
Felipe Fuentelsaz, responsable de agricultura de WWF en Doñana, dijo que aunque el corazón de este espacio protegido -que suma las cien mil hectáreas de parque nacional y parque natural gestionadas por la Junta de Andalucía- se encuentra "en buen estado", los problemas y las agresiones medioambientales se acumulan en su alrededor sin que las administraciones adopten soluciones.
"Hay una serie de problemas ambientales en el entorno de Doñana que están poniendo en serio peligro a este humedal", aseveró. Fuentalsaz destacó que "el principal problema" es el agua, ya que las actividades agrícolas, parte de ellas ilegales, merman la aportación hídrica de los ríos y arroyos al interior de Doñana, así como al acuífero que nutre buena parte de este espacio protegido, que suma las máximas recomendaciones internacionales como Reserva de la Biosfera o Patrimonio de la Humanidad.
WWF denunció que más del 30% de los 110 kilómetros de arroyos de Doñana están ocupados por actividades agrícolas y que, según datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), más del 80% de la red hídrica de este espacio protegido "está en mal estado".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de febrero de 2010