Meteorológicamente hablando, al mes de enero se le puede pedir poco más. Además de haber sido casi un grado más frío de lo que es habitual (según la media del periodo 1971-2000) y haber llovido un 75% más de lo normal, enero también ha sido excepcional en la Comunidad Valenciana por la "gran variedad de fenómenos meteorológicos" que se han producido, como destacó ayer la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Ha nevado abundantemente -se han llegado a medir hasta 40 centímetros de nieve en Morella y las cumbres blancas eran visibles desde buena parte del litoral-. Han soplado rachas de viento de hasta 100 kilómetros por hora -hacía 21 años que no se registraban estas magnitudes-. Ha habido temporales de mar que han levantado olas de cuatro metros, temperaturas mínimas muy bajas que llegaron a -9 grados en Requena, o precipitaciones intensas que dejaron 200 litros por metro cuadrado en cuatro días -del 24 al 27 en comarcas del norte de Alicante y sur de Valencia-.
Pero, además de la repetida entrada de masas de aire polar y de borrascas que se han traducido en sucesivos temporales de frío, lluvia, nieve y viento, también ha habido lugar para el buen tiempo. El día 17 se llegaron a alcanzar temperaturas extraordinariamente suaves en Alicante (23 grados) y Valencia (20).
Ayer, las bajas temperaturas volvieron a ser protagonistas. La localidad Castellfort registró la temperatura más baja, con dos grados bajo cero y a lo largo del día no pasó de los dos grados positivos. Según la Aemet, la mínima en Utiel fue de 0 grados, en Castellón de 4, en Valencia de 6 y en Alicante de 8. Para hoy, la Agencia Estatal de Meteorlogía aún esperaba que bajaran las mínimas, aunque se mantendrán las temperaturas máximas. No será hasta el mañana y el jueves cuando suban ligeramente las temperaturas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de febrero de 2010