La decisión de los socialistas de defender el barrio del Cabanyal, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), del plan aprobado por el Ayuntamiento de Valencia, que prevé partirlo en dos para prolongar la avenida de Blasco Ibáñez, no tiene fisuras. Ayer quedó claro en la jornada interparlamentaria celebrada en Castellón, donde tanto el secretario general, Jorge Alarte, como la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, hicieron referencia a su intención de utilizar "todos los resortes de la ley para impedir el expolio de El Cabanyal", tal como dijo Pajín. Ambos, además, alentaron a la portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Carmen Alborch, a mantener su oposición porque "destruir un espacio habitado no es bueno y no vamos a ceder en este conflicto", según dijo Alarte.
A la consideración del secretario general de los socialistas valencianos del nerviosismo de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, a la que "realmente lo que le duele es que alguien le haga cumplir la ley", tal como dijo, se unió la ratificación de Leire Pajín de utilizar "todos los resortes de la ley para impedir el expolio de El Cabanyal". La secretaria de Organización llegó a decir que los planes del Ayuntamiento, apoyados por la Generalitat valenciana con un decreto para retirar la protección al barrio, no se llevarán a cabo porque "el Estado de derecho pone límites a quienes quieren expoliar el patrimonio".
Jorge Alarte también se refirió a la manifestación celebrada el domingo contra el plan del Ayuntamiento para este barrio y sostuvo que "nunca se había producido una movilización" como la del domingo y como muestra de rechazo a un plan municipal. Y subrayó que El Cabanyal es el resultado de "catorce años con un modelo erróneo de urbanismo".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de febrero de 2010